El verano en los campos de trabajo de la Fundación Escolta Josep Carol


Este mes de julio, jóvenes de entre 14 y 17 años han dedicado una parte de su verano a participar de los Campos de trabajo de la Fundación Escucha Josep Carol, una experiencia que combina el servicio en la comunidad, la convivencia y el compromiso con el territorio.

En verano de 2026, la Fundación ha organizado 12 campos de trabajo en los municipios deAscó, Caseres, Pinell de Brai, Guiamets, Vall de Bianya, Cadaqués, Puebla de Cérvoles, Cervià de les Garrigues, Colldejou, Vimbodí y Poblet y Cunit. Los proyectos se han adaptado a las necesidades de cada territorio y han sido posibles gracias a la implicación de los ayuntamientos y entidades colaboradoras. En total, los campos han contado con el acompañamiento de 34 monitores y monitorasdistribuidos en equipos educativos adaptados a cada grupo: cinco campos con 24 participantes, cinco con 15 y dos con 17 jóvenes, garantizando en todos los casos una atención educativa cercana y de calidad.

Entre las colaboraciones más destacadas se encuentra la del COMEBE (Consorcio Memorial de los Espacios de la Batalla del Ebro) en los campos de Ascó, Caseres y Pinell de Brai, donde los y las jóvenes han trabajado conjuntamente con arqueólogos en tareas de recuperación y conservación del patrimonio de la Batalla del Ebro. En la Vall de Bianya, el proyecto se ha desarrollado con la colaboración de la Fundación Pau Costaparticipando en actuaciones de prevención de incendios forestales y de gestión del medio natural.

Más allá de las tareas técnicas, los campos de trabajo ofrecen un amplio programa de actividades educativas y de ocio que complementan la experiencia:

  • Excursiones y descubrimientos para conocer el entorno natural y patrimonio local.
  • Talleres ambientales y espacios de reflexión sobre la sostenibilidad y la participación comunitaria.
  • Actividades culturales y de convivencia en colaboración con las entidades y población de los municipios de acogida.

Los equipos de monitores y monitoras destacan especialmente la evolución de los grupos a lo largo de los quince días: muchos jóvenes llegan sin conocer a nadie y marchan habiendo construido vínculos sólidos, con mayor autonomía, confianza y conciencia del valor que tiene implicarse en proyectos que generan un impacto real en el territorio. Asimismo, la convivencia con los vecinos, las entidades y los ayuntamientos crea un vínculo muy especial con los pueblos que los acogen, permitiendo a los jóvenes conocer de cerca la realidad de cada municipio, valorar su patrimonio y sentirse parte de la comunidad durante su estancia.

Los campos de trabajo de la Fundación Escolta Josep Carol cuentan con el apoyo del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalidad de Cataluña y del Ayuntamiento de Barcelona.



Source link