
La comisión de Fiestas de Sant Gervasi excluye las pandillas del fuego y los tamborileros

El Rincón del Vecindario
Aleaciones del fuego de Sarrià y El Farró
Las fiestas mayores son, o deberían ser, la expresión más viva de la participación ciudadana, de la cultura popular y del tejido asociativo que da vida a nuestros barrios. Precisamente por eso resulta incomprensible que la Comisión de Fiestas de Sant Gervasi haya decidido excluir las pandillas del fuego y los tamborileros de los espacios y actividades de la Fiesta Mayor.
Hablamos de entidades que durante años han dedicado tiempo, esfuerzo y recursos a mantener vivas algunas de las tradiciones más emblemáticas de la cultura catalana: los correfocs y la percusión tradicional que les acompaña. Hablamos de voluntarios que trabajan de forma altruista para que las calles se llenen de fuego, música, ritmo, emoción y participación popular.
Nos preguntamos por qué algunas expresiones de la cultura popular, como los castellers o los gigantes, siguen teniendo su espacio y reconocimiento dentro de la Fiesta Mayor, mientras que las pandillas del fuego y los tamborileros quedan excluidos. Todas estas entidades forman parte del patrimonio cultural catalán y contribuyen de la misma forma a enriquecer la vida asociativa y festiva de los barrios.
La cultura popular no es un catálogo en el que se pueda escoger qué gusta y qué no gusta. Es un patrimonio colectivo construido por muchas entidades, sensibilidades y tradiciones distintas. Cuando se excluye parte de este patrimonio, se empobrece el conjunto de la fiesta y se transmite el mensaje de que hay entidades de primera y entidades de segunda.
Aún resulta más preocupante que esta decisión llegue después de dos años de estrecha colaboración con el presidente de la Comisión de Fiestas. Durante este tiempo los grupos del fuego y los tamborileros hemos trabajado con lealtad, responsabilidad y espíritu constructivo para enriquecer las celebraciones del barrio haciendo posible el correfoc y la tabalada. No se puede defender la participación ciudadana mientras se cierra la puerta a entidades que han demostrado compromiso, capacidad organizativa y arraigo en el territorio.
Cabe recordar que los tamborileros son una parte esencial de los correfocs. El ritmo de los tambores marca el paso de las bestias de fuego, acompaña a los diablos y crea el ambiente festivo que caracteriza a estas manifestaciones de cultura popular. Excluir a los tamborileros es también excluir una parte fundamental de la tradición festiva catalana.
Por eso pedimos a la Comisión de Fiestas de Sant Gervasi que explique los criterios seguidos para tomar esta decisión y que abra una vía de diálogo con las entidades afectadas para garantizar que todas las expresiones de la cultura popular sean tratadas con igualdad y respeto, y que esta decisión sea reconsiderada de cara a la próxima edición de la Fiesta Mayor.
Creemos que todavía hay margen para reflexionar y trabajar conjuntamente para que los grupos del fuego y los tamborileros vuelvan a formar parte de un programa festivo que represente toda la diversidad cultural y asociativa del distrito.
Porque una Fiesta Mayor que excluye a una parte de su cultura popular es, sencillamente, una fiesta menos rica, menos plural y menos representativa del barrio que pretende celebrar.
Firman: Diablos Infantiles de Sarrià, Dragón de Sarrià, Diablos y diablos de Sarrià y Diablos Farrófoc.