
Sant Jordi 2026: Una jornada de historias, encuentros y magia en las calles de Barcelona

Qué diada de Sant Jordi tan bonita hemos vivido este año. Barcelona se ha vuelto a vestir de gala para celebrar la fiesta del mayor libro del mundo y nosotros hemos tenido el inmenso privilegio de vivirla en primera persona, sumergidos en la literatura y acompañados por nuestra comunidad. Ha sido una jornada marcada por los reencuentros y por esa energía única que se respira cuando las calles se llenan de rosas y nuevas lecturas.
Nuestra presencia se ha dividido en dos escenarios emblemáticos: en la Plaza del Molino y frente a la Catedral.
Aunque al llegar la noche el cansancio físico pesaba, la emoción de ver las calles desbordantes de vida superaba todo. Hemos tenido la oportunidad de conocer a personas maravillosas, apretar manos, intercambiar sonrisas y, sobre todo, cumplir con el propósito que nos une: compartir historias.
Nada de lo que hemos vivido habría sido posible sin los pilares fundamentales que sostienen este evento. Queremos expresar nuestro agradecimiento más profundo a las más de 33 autoras y autores que nos han acompañado durante la jornada, dejando huella en cada ejemplar entregado. De la misma forma, queremos dar las gracias a nuestro equipo de trabajo; tanto a quien sale en las fotografías como a quien ha trabajado desde un segundo plano o en la logística, puesto que todos son imprescindibles para que la magia suceda.
Por último, nuestro agradecimiento más sincero es para los lectores. Gracias a cada persona que, con la compra de un libro, sigue apostando por el formato físico y mantiene viva la llama de esta tradición milenaria. En un mundo cada vez más digital, la magia del libro impreso persiste como el puente más humano y auténtico que puede existir entre quien escribe una historia y quien la descubre.
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Qué diada de Sant Jordi tan bonita hemos vivido este año. Barcelona volvió a vestirse de gala para celebrar la fiesta del libro más grande del mundo y nosotros tuvimos el inmenso privilegio de habitarla en primera persona, sumergidos en la literatura y arropados por nuestra comunidad. Fue una jornada marcada por los reencuentros y por esa energía única que se respira cuando los calles se llenan de rosas y nuevas lecturas.
Nuestra presencia se dividió en dos escenarios emblemáticos. En la Plaza del Molino, y frente a la Catedral.
Aunque al caer la noche el cansancio físico pesaba, la emoción de ver los calles desbordantes de vida lo superaba. Tuvimos la oportunidad de conocer a personas maravillosas, estrechar manos, intercambiar sonrisas y, sobre todo, cumplir con el propósito que nos une: compartir historias.
Nada de lo vivido hubiera sido posible sin los pilares fundamentales que sostenen este evento. Queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a las más de 33 autoras y autoras que nos acompañaron durante la jornada, dejando huella en cada ejemplar entregado. Del mismo modo, en nuestro equipo de trabajo; tanto a quienes aparecen en las fotografías como a quienes trabajaron desde un segundo plano o en la logística, pues todos son imprescindibles para que la magia ocurra.
Por último, nuestro agradecimiento más sincero se para los lectores. Gracias a cada persona que, con la compra de un libro, sigue apostando por el formato físico y mantiene viva la llama de esta tradición milenaria. En un mundo cada vez más digital, la magia del libro impreso persiste como el puente más humano y auténtico que puede existir entre quien escribe una historia y quien la descubra.














































