
SoundGervasi vuelve a los orígenes con la Cacerolada Reggae: “Somos cultura popular”
Cultura
John McAulay
Desde hace casi una década, SoundGervasi ha sido una excepción en el ecosistema festivo de Sant Gervasi. Nacida de la mano de jóvenes vinculados al tejido asociativo de Sant Gervasi —del Casal Popular La Tecla en las madrigueras y esplais del barrio—, la iniciativa emergió con un objetivo claro: crear espacios de ocio alternativo en un entorno marcado por una oferta a menudo elitizada y alejada de las inquietudes de la juventud local.
Con el tiempo, lo que empezó como altavoces plantados en plazas como Frederic Soler o la Bonanova se ha convertido en una cita consolidada. Por estos escenarios han pasado artistas que hoy llenan salas, como Pony Pisador o la Ludwig Banden una apuesta constante por dar voz a propuestas emergentes ya una forma de entender la fiesta alejada de la lógica comercial.
Sin embargo, ahora SoundGervasi vive un momento de transición. Después de un par de años formando parte de la comisión de fiestas oficial del barrio -con las ventajas que esto suponía-, el colectivo ha roto esta relación y se encuentra en un impasse: ha iniciado los trámites para constituirse como asociación culturalpero aún espera el ansiado NIF que les permitirá acceder a subvenciones y gestionar permisos con mayor autonomía.
Este vacío administrativo se traduce, en la práctica, en un regreso a los orígenes: autogestión pura y dura. Sin soporte económico estable ni infraestructura propia, las próximas fiestas se construyen desde el voluntariado y la militancia, con presupuestos ajustados y mucha imaginación para que salgan los números. “Es un paso atrás burocrático, pero también una oportunidad para reivindicar que somos cultura popular”, explican desde el colectivo.
Almuerzo y música jamaicana con precios populares, el 17 de mayo
En este contexto llega su próxima gran cita: la Cacerolada Reggae del 17 de mayo. El evento, en los Jardines de Mercè Rodoreda, combinará una comida popular con música jamaicana en vinilo y una programación que se alargará hasta el anochecer. Pekoselectors, Charlie Selector o miembros de Ital Skol pondrán banda sonora en el vermut y en el almuerzo, mientras que PD Jennys hará bailar hasta el final. Más allá del cartel, la fiesta simboliza el espíritu de SoundGervasi, con acceso gratuito y una comida a precio popular para no excluir a nadie.

La Cacerolada será también el pistoletazo de salida de un calendario que continuará con las fiestas de verano el 5 y 6 de junio. Pero este año, más que nunca, estas celebraciones tienen un componente reivindicativo. SoundGervasi quiere recordar que el barrio es también territorio de jóvenes, que existe una demanda real de espacios de ocio no comercial y que la cultura popular no puede quedar relegada frente a la presión turística y la privatización del espacio urbano.
“Sant Gervasi no es sólo el Sutton de la calle Tuset o el botellón de Navidad en la calle Mandri“, resumen. En un barrio donde muchos jóvenes han tenido que irse para encontrar oferta cultural en otros distritos, el colectivo insiste en la necesidad de generar alternativas locales. No se trata sólo de montar fiestas, sino de construir comunidad, de defender espacios populares y de demostrar que otra forma de hacer ciudad es posible.
A la espera de la resolución administrativa que les permita dar un salto adelante como asociación cultural, SoundGervasi apuesta por hacer lo que mejor sabe: poner en marcha los altavoces y reunir el barrio en la calle. Por ahora con pocos recursos, pero con la misma convicción de siempre.