
El 5 de abril se llenarán las calles de Barcelona y las principales ciudades del Estado en defensa del derecho a la vivienda y contra los precios del alquiler
Desde los sindicatos de inquilinos llamamos a la movilización en todas las ciudades bajo el lema: “Bajamos los alquileres, Acabamos con el negocio de la vivienda”
18 de febrero, Barcelona
El Sindicato de Alquiladoras y el movimiento por la vivienda catalana hacemos un llamamiento a salir a la calle el sábado 5 de abril para bajar los alquileres y que la vivienda deje de ser para especular. La movilización, de ámbito nacional, será a las 18h en la plaza Espanya de Barcelona y se prevé que miles de personas lleguen en columnas desde diferentes puntos del país. Tras las multitudinarias manifestaciones por el derecho a la vivienda que hubo en otoño en las principales ciudades del estado, el 5 de abril se da un paso más allá para salir simultáneamente a varias ciudades. Desde los sindicatos de inquilinos de todo el Estado hacemos un llamamiento a llenar en las calles el próximo sábado 5 de abril.
El sindicalismo inquilino crece en todo el Estado
Los precios desorbitados de los alquileres son la principal causa de empobrecimiento de la clase trabajadora y una barrera para acceder a una vivienda. El enriquecimiento de una pequeña minoría rentista a costa de ahogar económicamente a una gran parte de la sociedad, la impunidad con la que opera la patronal inmobiliaria y la imposibilidad de construir proyectos de vida por la falta de acceso estable a una vivienda han encendido la indignación social y ha consolidado el consenso de que la vivienda debe dejar de ser un negocio. En las ciudades turísticas, la situación es aún más grave: los alquileres de temporada y el modelo turístico expulsan a las vecinas de sus barrios y precarizan a las trabajadoras del sector.
Ante los gobiernos que protegen los intereses de la patronal inmobiliaria y turística, los sindicatos de inquilinos crecen en las principales ciudades del Estado. Sólo la organización sindical de base puede tumbar el sistema rentista que sustenta el modelo de vivienda actual. En los últimos años, una red de sindicatos se ha consolidado en Madrid, Barcelona, Vigo, Asturias, Cádiz, Málaga, Sevilla, Zaragoza e Ibiza.
Bajar los alquileres para acabar con el negocio de la vivienda
Sabemos que convertir la vivienda en un derecho, después de décadas de especulación, es un largo camino. Pero existe un primer paso claro: bajar los alquileres un 50%. En un contexto de precios en constante subida, conseguir una reducción radical supondría un golpe directo al negocio que han montado con nuestras casas, y por tanto un paso decisivo en la consolidación de la vivienda como un derecho.
Nuestras reivindicaciones son claras:
Bajada del 50% en alquileres. Los precios actuales son insostenibles y ahogan a millones de personas. Necesitamos una bajada inmediata.
Contratos de alquiler indefinidos. Cada 5 o 7 años nos expulsan de nuestras viviendas por subir los alquileres, provocando miles de desahucios invisibles. Necesitamos contratos indefinidos para desarrollar proyectos de vida en nuestras viviendas.
Recuperación de viviendas vacías, turísticas y alquileres de temporada. Mientras se habla de falta de vivienda, cientos de miles de casas se utilizan para fines que no son vivienda habitual. Necesitamos recuperarlas para que cumplan una función social.
Fin de la compra especulativa. La vivienda no puede ser una inversión. Se debe prohibir la compra de vivienda si no es para vivir, sean fondos buitre o rentistas individuales.
Aumento del parque público de vivienda y disolución de la SAREB: Es necesario ampliar el parque público de vivienda, pero no a través de la construcción masiva, sino mediante la vuelta al parque público de la vivienda de la SAREB y de expropiaciones. El modelo actual de VPO busca asegurar el beneficio de promotores privados con dinero público. Necesitamos un modelo que elimine los requisitos de ingresos mínimos, ajuste los precios según los ingresos de los núcleos familiares y cree un sistema 100% público y de alquiler a perpetuidad.
En las próximas semanas, los sindicatos de inquilinos intensificarán el trabajo en los barrios, ciudades y bloques de grandes propietarios para reforzar la organización y preparar la movilización del 5 de abril. El objetivo es extender el sindicalismo de base, consolidar la organización inquilina en los blogs (que ha demostrado su potencial en la reciente victoria de Casa Orsola) y escalar los conflictos contra los grandes propietarios. Las huelgas de alquiler, como las ya iniciadas contra La Caixa en Catalunya o Nestar-Azora en Madrid (segundo y tercero mayores propietarios del Estado) serán clave en esta estrategia de lucha.
Para ello, se activarán comités locales y de barrio de movilización, brigadas y piquetes de inquilinos que actuarán en los principales conflictos de vivienda del país. El 5 de abril no será sólo una gran movilización, sino un paso más en la organización de un movimiento que no va a parar hasta bajar los alquileres y acabar con el negocio de la vivienda.