
La Residencia y Centro de Día El Tamariu recibe una formación especializada en sordoceguera
El equipo del servicio residencial del centro El Tamariu (El Prat del Llobregat) ha participado en una formación específica organizada por APSOCECAT. Ha contado con la colaboración del psicólogo y la mediadora en sordoceguera de la entidad, referentes de una persona con sordoceguera congénita usuaria del centro. Esta formación está enmarcada dentro de un programa de apoyo a los profesionales de centros con usuarios con sordoceguera.
El programa de transición
Un programa de transición tiene como objetivo principal garantizar la incorporación progresiva, segura y respetuosa de la persona con sordoceguera en el nuevo entorno residencial. Es un proceso muy importante cuando se presenta un servicio nuevo a una persona con sordoceguera, porque es una discapacidad con necesidades muy específicas.
Se pueden distinguir dos tipos básicos de sordoceguera:
- La sordoceguera congénita: que «viene desde el nacimiento o antes de la adquisición del lenguaje.» (Tipo de sordoceguera. APSOCECAT)
- La sordoceguera adquirida: que «es posterior al nacimiento, independientemente de la edad, y puede acontecer desde la infancia hasta la tercera edad.» (Tipo de sordoceguera. APSOCECAT)
La sordoceguera congénita, concretamente, puede comportar un gran aislamiento de la persona con sordociegas. No sentir ni ver en ellos dificulta su comprensión del mundo, su comunicación con el entorno, su sentido de la orientación y su acceso a la información. Por eso crea produce aislamiento. Por este motivo también es necesario que el equipo de profesionales que ofrece el servicio sepa atender a estas personas de manera personalizada.
La formación especializada y la mediadora en sordoceguera
A través de acciones como esta formación, se trabaja para dotar a los equipos de las herramientas y conocimientos necesarios para comprender las necesidades comunicativas, emocionales y de relación de estas personas. También se asegura una atención de calidad centrada en la persona y favorece el bienestar, confianza y creación de vínculos significativos desde el primer momento. Estos factores facilitan enormemente la labor de los profesionales.
Una de las figuras que interviene en el programa de transición es la de la mediadora en sordoceguera. Aunque no está incluida en la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO), reciben una formación específica de APSOCECAT. Conocen distintos métodos de comunicación, desde la lengua de signos hasta otros sistemas alternativos que varían según la persona.
En contraposición a la figura del guía-intérprete, que se mantiene neutro, la mediadora interviene en muchos aspectos de la vida de la persona usuaria para garantizar una conexión con su entorno. De ahí que el vínculo entre las dos partes sea crucial.
Cabe destacar el papel esencial de la mediadora referenteque ha liderado y dinamizado la formación, aportando conocimiento especializado y acompañando al equipo en la comprensión de las particularidades de la sordoceguera y de la persona del centro.
En la formación han participado trabajadoras y trabajadores de los distintos turnos: mañanas, tardes y fin de semana. Han mostrado un gran interés por aprender a relacionarse con la persona con sordoceguera.
Durante la sesión, se llevó a cabo un taller vivencial que permitió acercar al personal a la realidad de las personas con sordoceguera con una explicación práctica sobre movilidad y orientación. Esta experiencia facilitó la comprensión de las necesidades específicas en el desplazamiento y la relación con el entorno. La formación incluyó un taller de lengua de signos y lengua de signos táctil o lengua de signos apoyada.
El signo
Además, se asignó un signom a cada miembro del equipo que participó. El signom es un signo único que se utiliza para denominar a cada persona y poder diferenciarlas.
El uso del signom permite que las personas con sordoceguera reconozcan a las personas que se relacionan con ellas dentro del centro. Por un lado, esta distinción ayuda a establecer vínculo y desarrollar sus relaciones interpersonales. Por su parte, les permite tomar decisiones informadas en su interacción con el personal y fomenta su autonomía.
Esta acción formativa se origina gracias a las buenas prácticas profesionales del centro y refuerza su compromiso con una atención centrada en la persona y adaptada a las necesidades específicas de cada usuario o usuaria. También refuerza el papel de APSOCECAT como centro de referencia en el apoyo a servicios y recursos asistenciales con usuarios con sordoceguera.