
El Grupo ABD participa en el XXVIII Seminario Iberoamericano sobre Drogas y Cooperación en Uruguay
El seminario, organizado por la RIOD, reunió a organizaciones y profesionales para analizar los retos actuales de las políticas de drogas
El Grupo ABD participó esta semana en el XXVIII Seminario Iberoamericano sobre Drogas y Cooperaciónorganizado por la Red Iberoamericana de ONG que trabajan en Drogas y Adicciones (RIOD)celebrado los días 19, 20 y 21 de mayo en Montevideo, Uruguay, bajo el lema “Crisis de los modelos de gobernanza: impactos y desafíos en las políticas de drogas”. La reunión reunió a entidades sociales, administraciones públicas, organismos internacionales y profesionales del ámbito de las adicciones para reflexionar sobre los retos actuales de las políticas de drogas desde una perspectiva de derechos humanos, salud pública y fortalecimiento de la sociedad civil.
En representación del Grupo ABDnuestra presidenta y vicepresidenta de la RIOD, Felisa Pérezparticipó en la mesa redonda dedicada a la Sociedad Civil. Las diferentes intervenciones denunciaron la necesidad de blindar unas líneas estratégicas y unos recursos que no varían en función de los cambios políticos. Las inversiones se reparten entre control de la oferta y reducción de la demanda, que engloban tratamiento y atención a las personas. La radiografía de los países participantes puso de manifiesto una oscilación constante que deja de lado una mirada global y una perspectiva de Derechos Humanos, ambas fundamentales en las políticas de drogas.
Felisa Pérez, intervino en esta mesa como vicepresidenta de la UNAD y explicó cómo ante esta preocupante realidad, la sociedad civil debe permanecer unida y seguir enfortiéndose para garantizar un mínimo de continuidad en las políticas de drogas. Puso el acento en cómo desde la UNAD se trabaja preservando un modelo de intervención que promueve la participación y el trabajo en red de las 200 entidades que la forman. Un modelo que se desarrolla en un marco de Derechos Humanos y salud pública, cada vez más profesional, transparente y de calidad con el objetivo de influir en las políticas y en el Plan Nacional sobre Drogas.





Por su parte, Enric Marcos, director del Área de Promoción de la Salud y el Bienestar de ABD y, a través de Promoción y Desarrollo Social (PDS)participó en la mesa redonda “Impactos sobre las personas y comunidades: niñas, adolescencias y juventudes”. Marcos habló sobre qué preocupaciones nos traen los niños, niñas y adolescentes cuando trabajamos en prevención. Puso el acento en cómo en los espacios de prevención se observa que muchas de las preocupaciones de niños, niñas y adolescentes están relacionadas con el benestar emocional, la necesidad de pertenencia y la gestión de la presión social. Apareciendo con frecuencia temas como la ansiedad, la soledad, la baja autoestima, las dificultades en las relaciones, el miedo a no encajar o la presión constante por la imagen y la validación social, especialmente en entornos digitales.
También llamó la atención sobre el uso intensivo de pantallas y redes sociales, la dificultad para desconectar, la exposición permanente y la sensación de inmediatez. Y como en muchos casos, las conductas de riesgo no aparecen únicamente vinculadas al consumo de sustancias, sino también como formas de gestionar el malestar emocional o buscar reconocimiento y pertenencia.
Puesto de manifiesto que las necesidades van más allá de la prevención de riesgos. Se necesitan espacios seguros de escucha, referentes cercanos y herramientas para desarrollar habilidades emocionales, sociales y críticas. Por eso desde PDS se trabaja desde enfoques participativos, basados en evidencia y centrados en la promoción de la salud y el fortalecimiento de capacidades.
También intervino Josep Rovira, director del Área de Drogas de ABDen la presentación del documento “Atención Integral y Continua. Por un abordaje sin fragmentaciones, con equidad y derechos”, centrado en la necesidad de impulsar modelos de atención coordinados, accesibles y basados en derechos. Durante la presentación abordó la necesidad de superar la fragmentación histórica de las políticas de drogas para avanzar hacia un modelo integral y continuo de cuidados. Defendiendo que la prevención, tratamiento, reducción de daños e inclusión social no deben funcionar como ámbitos separados, sino como partes conectadas de un mismo proceso de acompañamiento centrado en las personas. La ponencia puso el foco en cómo la reducción de daños y la continuidad asistencial permiten sostener vínculos, proteger derechos y evitar exclusión social, incluso en contextos de consumo activo. También cuestionó los enfoques moralizantes y reivindicó una salud pública basada en el cuidado, la proximidad y la dignidad humana. Por último, plantear que transformar las políticas de drogas requiere decisiones políticas y presupuestarias coherentes con una perspectiva de derechos humanos y justicia social.
Con esta participación, ABD sigue impulsando espacios de reflexión, intercambio y colaboración entre entidades sociales, administraciones y organismos internacionales para avanzar hacia políticas de drogas más justas, inclusivas y centradas en los derechos humanos y la salud pública.



