ChatGPT se abre paso como recurso para hablar de salud mental, sobre todo entre jóvenes


La inteligencia artificial generativa se está consolidando como una herramienta a la que algunas personas recurren para gestionar preocupaciones emocionales cotidianas. Un estudio liderado por investigadores de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona (URV) concluye que el 17,2% de las personas encuestadas han utilizado ChatGPT con fines relacionados con la salud mental, especialmente para afrontar situaciones de estrés, ansiedad o conflictos interpersonales.

El objetivo de la investigación, publicada en la revista Journal of Public Healthera analizar hasta qué punto ChatGPT se utiliza de manera espontánea como recurso de apoyo emocional, qué usos se hacen y qué beneficios y limitaciones perciben las personas usuarias.

El estudio -que ha sido coordinado por la investigadora del Departamento de Psicología de la URV Anna Huguet, con la participación del estudiante del máster en Psicología General Sanitaria Llorenç Díaz- se desarrolló en dos fases.

Primero, los investigadores entrevistaron a doce estudiantes universitarios para explorar sus hábitos de uso de la plataforma. A partir de estas entrevistas, elaboraron un cuestionario que posteriormente respondieron a 500 personas catalanohablantes mayores de 16 años residentes en Cataluña.

Los resultados muestran que el uso general de ChatGPT está ampliamente extendido: casi tres de cada cuatro participantes (74,6%) aseguran haberlo utilizado alguna vez. Sin embargo, su uso específicamente vinculado a la salud mental es más reducido. De las 500 personas encuestadas, 86 afirmaron haber recurrido a la herramienta para gestionar aspectos relacionados con su bienestar emocional.

Entre estas personas, las consultas más frecuentes estaban relacionadas con el estrés, ansiedad o preocupaciones generales, presentes en el 64% de los casos. También destacaban los problemas en las relaciones personales (53,5%) y cuestiones vinculadas al crecimiento personal (51,2%). Otros temas, como la tristeza, la soledad, las dificultades para dormir o las experiencias traumáticas, aparecían con menor frecuencia.

Buscar orientación y ordenar pensamientos

La principal motivación para utilizar ChatGPT en este ámbito es obtener consejos o estrategias para regular las emociones, una finalidad indicada por el 73,3% de los usuarios. También es habitual recurrir a ella para obtener una perspectiva diferente sobre un problema (61,6%) o para ordenar los propios pensamientos, en un 53,5% de los casos.

Con menor frecuencia, las personas participantes afirmaron haberlo utilizado para tomar decisiones personales, sentirse escuchadas o validadas emocionalmente, buscar información sobre recursos profesionales o, incluso, intentar obtener una orientación diagnóstica.

En cuanto a la percepción de utilidad, más de la mitad de los usuarios que la habían empleado por cuestiones de salud mental (55,8%) consideraban que les había ayudado de forma moderada o alta. Por el contrario, un 38,4% afirmaba que la ayuda había sido sólo ocasional y un 5,8% aseguraba que no les había resultado útil.

Una herramienta especialmente presente entre adolescentes y jóvenes

Una de las conclusiones más destacadas de la investigación es la diferencia generacional. El uso de ChatGPT disminuye progresivamente con la edad, tanto en términos generales como en relación a la salud mental.

Entre los adolescentes de 16 a 19 años, el 39,5% había utilizado la herramienta para gestionar preocupaciones relacionadas con el bienestar emocional, una proporción muy superior a la registrada en el resto de grupos de edad.

Según los investigadores, esa mayor presencia entre los jóvenes podría estar relacionada con factores como la familiaridad con las tecnologías digitales, la inmediatez de las respuestas y la disponibilidad permanente de la herramienta.

Accesibilidad, pero también dudas sobre la fiabilidad

Los participantes valoran especialmente la rapidez de respuesta, la accesibilidad, la disponibilidad las 24 horas y la facilidad de uso. Estas características explican, según el estudio, por qué algunas personas acuden a ChatGPT en momentos de malestar, incertidumbre o necesidad de reflexión.

Ahora bien, la investigación también identifica importantes limitaciones. La principal preocupación es la fiabilidad de las respuestas, aspecto señalado por el 60,5% de los usuarios que habían utilizado la herramienta para cuestiones de salud mental. También emergen dudas relacionadas con la falta de interacción humana, la privacidad, el carácter impersonal de las respuestas o la ausencia de evidencia científica que avale su eficacia terapéutica.

“Los resultados que hemos obtenido sugieren que ChatGPT puede actuar como un recurso complementario y de primer acceso para preocupaciones cotidianas relacionadas con el bienestar emocional, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes”, afirma Anna Huguet. Sin embargo, la investigadora advierte que “no se puede considerar un sustituto de la atención profesional”.

En la misma línea, Llorenç Díaz sostiene que el aumento de estos usos hace necesario promover una utilización responsable de las herramientas de inteligencia artificial. “Si cada vez más personas, especialmente jóvenes, las utilizan para hablar de preocupaciones emocionales, habrá que explicar bien sus posibilidades y límites”, señala.

Los autores concluyen que se trata de un fenómeno emergente con posibles implicaciones para la salud pública, pero remarcan la necesidad de abordarlo “con prudencia, evidencia científica y garantías de seguridad” para las personas usuarias.





Source link