
Gana Jordi Martí Galbis, gana la marca de la experiencia

Opinión
Marta Royo Espinet
Jordi Martí Galbis ha ganado las primarias de Junts en Barcelona con el 40% de los votos y 11 puntos de distancia con respecto a la segunda candidata, Pilar Calvo. Es una victoria clara y políticamente significativa, que ordena el punto de partida de la candidatura municipal de Junts de cara al 2027.
La militancia ha hablado. Y el resultado apunta hacia una decisión concreta: Junts ha optado por un perfil con experiencia municipal, conocimiento de la ciudad y trayectoria institucional. En un contexto en el que la comunicación política a menudo se mueve entre la notoriedad, la inmediatez y la capacidad de generar ruido, el voto interno ha priorizado otro tipo de activo: la credibilidad construida desde el recorrido. La experiencia, en ese caso, como valor de marca.
Desde una mirada en clave de marca, la victoria de Jordi Martí Galbis no se explica sólo por el nombre propio, sino por el territorio que representa dentro del imaginario de Junts en Barcelona: experiencia, oficio municipal y continuidad de un determinado espacio político en la ciudad. En unas primarias, como en cualquier proceso de construcción de marca, no es suficiente con ser visible. Hay que ser reconocible, creíble y coherente. Es necesario ser diferencial.
Éste es, probablemente, uno de los principales elementos que salen reforzados de este proceso: la idea de que una candidatura a la alcaldía no puede construirse sólo desde la presencia pública o la capacidad de impacto puntual. Necesita relato, pero también consistencia. Necesita notoriedad, pero también fondo. Necesita capacidad de interpelar, pero también una propuesta clara sobre qué papel quiere desempeñar en la ciudad.
La victoria, por tanto, no debería leerse sólo como el final de unas primarias, sino como el inicio de una etapa más exigente. El resultado cierra una fase interna y abre otra: la de convertir el apoyo de la militancia en una candidatura capaz de hablar en el conjunto de Barcelona.
Ahora, y hasta dentro de un año, éste será el reto principal. Definir con precisión el posicionamiento, el relato, el tono, los atributos diferenciales y la forma en que esta candidatura quiere relacionarse con la ciudad. No sólo se trata de comunicar más, sino de comunicar mejor. De construir una propuesta coherente, reconocible y sostenida en el tiempo.
Las elecciones municipales del 2027 situarán a Junts en un escenario competitivo y fragmentado, con el PSC de Collboni, los comunes de Pisarello, el espacio republicano de Alamany y la irrupción de Aliança Catalana en Barcelona, con Jordi Aragonès, como piezas relevantes del nuevo mapa político barcelonés. En este contexto, la candidatura de Jordi Martí Galbis tendrá que encontrar su espacio propio: no sólo en términos electorales, sino sobre todo en términos de marca, de relato y de conexión con la ciudadanía.
El reto no es menor. Habrá que pasar de la legitimidad interna a la proyección externa. De la victoria dentro de Junts a la construcción de una candidatura capaz de explicarse bien, diferenciarse y generar confianza más allá del propio espacio político.
La militancia ha elegido. Ha ganado Jordi Martí Galbis. Ahora comienza un nuevo trabajo por Martí Galbis: convertir esta victoria interna en una propuesta sólida, legible y preparada para competir en Barcelona con voz propia.