
el “Prado” que ve cada verano al ir a la playa y al que no habías entrado (hasta ahora)
A 40 minutos en tren de Barcelona se amaga uno de los salones más espectaculares de la costa catalana. Has pasado por delante infinidad de arvejas de camino desde la estación de Cercanías a la playa sin saber que ese edificio de fachada blanca y aire hindú guarda en su interior un impresionante teatro de 1890 techo cubierto de frescos. Este sitio no es otro que el Casino Prado Suburensedonde hace poco se anunciaron conciertos de verano para este 2026.
Pero no vayas a pensar que esta cápsula del tiempo declarada Bien de Interés Cultural es sólo un escenario musical. El Prado es el tradicional centro de vida social de Sitges que aún hoy ofrece cine, teatro y una variada agenda lúdica; eso sí, manteniendo intacto ese estilo señorial de hace más de un siglo que tanto nos gusta.
La «Capilla Sixtina» sitgetana que no conocías

Entrar en el salón del Prado es como entrar en un pequeño teatro de ópera europeo que no te esperas encontrar aquí. El espacio lo diseñó el arquitecto Josep Maria Martino y Arroyo con una idea clara: crear un rincón de inspiración clasicista donde el arte estuviera en todas partes. De hecho, es imposible no levantar la mirada nada más entrar para admirar el techo lleno de frescos obra de Agustí Ferrer Pino que corona toda la sala.
Aunque la decoración no es lo único que lo hace especial. También su forma de herraduraresultado de la reforma en 1924, parece abrazar el sonido. Y es que esa curva consigue una acústica limpiaideal para disfrutar de conciertos como los de Candlelight y su cuarteto de cuerdas a la luz de las velas.
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Un club hindú a dos pasos de la playa
Sitges es una de las ciudades con más patrimonio hindú de España y el Casino Prado Suburense es uno de sus ejemplos más claros. Cada rincón, desde sus ventanas con frontones hasta los relieves de la fachada, respira esa riqueza de finales del XIX. El arte está presente en todo el edificioempezando por el vestíbulo decorado por Miquel Utrillo y siguiendo por los frisos de piedra esculpidos por Pere Jou.
Pero la verdadera joya es su jardín interiorun oasis de calma en pleno centro. Es aquí donde se celebran los «Atardeceres en los Jardines del Prado» -que este año legan a su 4ª edición- y el lugar perfecto para bajar pulsaciones. Así que este verano ya sabes: sol, arena… y Prado.