
Llamamiento de Radares para recuperar voluntarios y combatir la soledad de las personas mayores en Sant Gervasi
Sociedad
John McAulay
En Barcelona, uno de cada cuatro mayores de 65 años vive soloy la cifra se incrementa hasta el 40% para las personas mayores de 85 años. La soledad no deseada se ha convertido en un silencioso problema con graves consecuencias para la salud emocional. Para hacer frente, el proyecto comunitario Radaresimpulsado por los Servicios Sociales del Ayuntamiento, trabaja desde 2008 para tejer redes de apoyo a los barrios. Ahora, sin embargo, hace un llamamiento para reforzar el voluntariado en Sant Gervasi.
El funcionamiento es sencillo pero potente, y ofrece diferentes formas de implicarse. Por un lado, está el voluntariado telefónicoque establece conversaciones semanales con personas mayores: estas llamadas, más allá de un simple seguimiento, se convierten en espacios de confianza que ayudan a romper el sentimiento de soledad. Por otro lado, hay comercios que actúan como “radares”: observan el día a día y alertan si detectan cambios en los hábitos de alguna persona mayor.
Pese a los resultados positivos, el proyecto atraviesa un momento delicado en Sant Gervasi. La Mesa Radares del barrio, espacio de encuentro entre vecinos, voluntarios y entidades del barrio, ha sido clave para mantener el proyecto vivo, pero ahora el proyecto hace un llamamiento para sumar nuevos colaboradores.

Sant Gervasi, un barrio de proximidad
Entre las iniciativas propias que ha puesto en marcha el barrio, destaca la revista Gervasi el Pregonero, una publicación trimestral que recoge actividades para personas mayores en los equipamientos locales. Esta herramienta ha contribuido a hacer más visibles las oportunidades de participación para personas mayores y fomentar su vinculación con el territorio.
Los datos de 2025 reflejan el alcance del proyecto en Sant Gervasi: cinco voluntarios han realizado 649 llamadas de acompañamiento a 74 personas usuariasjunto a más de un centenar de comercios implicados como radares. Además, se han atendido a una docena de alertas y se han llevado a cabo acciones de difusión, incluyendo la distribución de la revista y actividades informativas. Pero hace falta más gente.
Según explica la organización, el reto actual es reconstruir el tejido comunitario y ampliar la base de voluntariado. En Sant Gervasi, con un fuerte carácter de barrio y una identidad de proximidadexiste confianza en que la red se pueda reforzar fácilmente. Hacen falta nuevos voluntarios de llamadas y comercios, pero también mayores, así como de personas que quieran repartir la revista Gervasi el Pregonero por el barrio.

Más allá de las cifras, el impacto de Radars se mide en el agradecimiento infinito que desprenden las personas apuntadas en el proyecto. Una felicidad que nace de las acciones más sencillas, como una llamada esperada durante la semana, un encuentro que rompe la rutina, o una jornada festiva compartida con alguien. Son momentos que rompen la soledad y regalan una certeza: que alguien está pensando en ti.