
12 horas con comprobaciones a los residentes en estas calles
La imponente silueta de la Sagrada Familia, que habitualmente congrega miradas de admiración de visitantes de todo el mundo, pronto se convertirá en el epicentro de un blindaje de seguridad excepcional. Los compassos habituales de la rutina urbana se pausarán en este rincón de la capital catalana para acoger un evento de gran repercusión que modificará temporalmente la fisonomía y el movimiento del barrio.
El próximo miércoles 10 de junio, los vecinos y trabajadores de los alrededores del templo se someterán a estrictos controles de acceso que se prolongarán durante más de 12 horas. El motivo de estas medidas es la visita del papa León XIV a la basílicaun evento que activará un macrodispositivo policial desde las 7:00 del mañana hasta que concluyan los actos oficiales, afectando directamente a la movilidad de la zona.
Restricciones de acceso y comprobaciones vecinales
Las restricciones afectarán especialmente a quienes residen o desempeñan su labor profesional en las inmediaciones del templo diseñado por Gaudí. Según explicó el intendente mayor Jordi Guerrero, jefe de la División de Coordinación de la Guardia Urbana, en una entrevista en el programa básicos de betevé, se realizarán exhaustivas comprobaciones para mantener la seguridad de las jornadas.
Debido a que actualmente no existe un sistema de acreditación universal para los residentes de la área, los agentes requerirán la documentación oficial necesaria para demostrar que viven allí. La rigidez de las medidas también alcanzará a los empleados del sector comercial y de servicios de los alrededores.
“Si es necesario, los acompañaremos hasta comprobar que realmente tienen un interés por estar en esa zona”, afirmó de forma contundente el intendente Guerrero en relación con los trabajadores.
El recorrido del papamóvil bajo lupa
Uno de los puntos que genera mayor atención en la planificación de la seguridad es el trayecto que realizará el pontífice a bordo del papamóvil hasta su llegada a la Sagrada Familia. Al tratarse de un recorrido abierto, sin reserva previa y con el público situado a muy poca distancia, el nivel de exposición de la comitiva es elevado. Las autoridades de seguridad vial y comunitaria confirmaron que aún se desconoce si el vehículo utilizado dispondrá de blindaje.
Para mitigar los riesgos en el calle Rosselló, vía por la que avanzará la comitiva papal, se implementarán las siguientes medidas de contención:
- Doble valla de seguridad: Se instalará un perímetro reforzado en la calzada para separar claramente al público de la cápsula policial de protección.
- Registros preventivos: Los asistentes que se concentren en las aceras serán cacheados minuciosamente para evitar la introducción de objetos peligrosos.
- Filtros en intersecciones: Se establecerán puntos de control de seguridad en todos los calles transversales que den acceso al recorrido principal.
Un despliegue de dimensiones históricas
El viaje del papa León XIV movilizará uno de los mayores contingentes policiales vistos hasta la fecha en Cataluña. Aunque los días más críticos serán el 9 y el 10 de junio coincidiendo con la agenda oficial del pontífice, las labores de coordinación general implicarán a miles de agentes de distintos cuerpos del orden.
En el ámbito autonómico y local, el dispositivo contará con la participación de 5.600 mozos de escuadra y 500 agentes de la Guardia Urbana. A este contingente se sumará un refuerzo estatal compuesto por 13.200 efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil. A pesar de la enorme magnitud de la operación, Guerrero remarcó que el objetivo primordial de las fuerzas de seguridad es “conjugar este evento de tanta magnitud como la normalidad de Barcelona”.