
Una placa conmemorativa en el Putxet recuerda dónde nació el activista pacifista Ruth von Wild
Sociedad
El Jardín
El 1 de junio se hizo el descubrimiento de una placa conmemorativa dedicada a Ruth von Wildactivista humanitaria y pacifista. Fue en la esquina entre los calles Hurtado y Marmellà, donde von Wild nació, en 1912, en la torre que había en Marmellà 8, y que fue derribada a mediados de los años 80. En la actualidad hay un edificio de pisos.
El acto contó con la presencia de la concejala presidenta de Sarrià – Sant Gervasi, Titon Lailla; el consejero del PSC Blas Navalón, el cónsul general de Suiza, Othmar Hardegger; del presidente de la Asociación de Vecinos y Amigos del Putxet, Francesc Ribera; del ex-coordinador del SCI-Catalunya, Gianni Orsini; y de la historiadora, voluntaria de la SCI-Catalunya y miembro de la comisión de memoria histórica, María Ojuel.
Von Wild fue miembro del Servicio Civil Internacionalque hizo una labor de ayuda humanitaria muy remarcable en Barcelona y Cataluña durante la guerra civilentre los años 1938-39. Coordinó el Comité Suizo de Ayuda a los Niños de España, más conocido como la Ayuda Suiza y fue una mujer que dedicó toda su vida a las tareas de cuidadouna labor invisibilizada como la de otras muchas mujeres de la época.
Von Wild estudió magisterio y ejerció como maestra en la escuela suiza de Barcelonacreada para la pequeña comunidad de suizos que vivía en la ciudad. Fue en verano de 1938, cuando se enroló en elAyuda Suiza como miembro de la entidad pacifista suiza “Servicio Civil Internacional (SCI)”. La Ayuda Suiza había sido creada en 1937 como una plataforma neutral liderada por el SCI, para ofrecer ayuda humanitaria a los niños ya otra población vulnerable por medio de evacuaciones de población a lugares más seguros, cantinas de leche y comedores y abastecimiento de víveres y otros productos de primera necesidad.

Von Wild fue la coordinadora de la Ayuda Suiza en el ámbito territorial de Cataluña. Su presencia fue muy apreciada, tanto por su formación de maestra como por el hecho de que sabía hablar el idioma y conocía la realidad del país. Con otros voluntarios, apoyó las colonias de niños refugiados gestionadas por entidades locales.
En enero de 1939, cuando las tropas franquistas estaban a punto de ocupar Barcelona, los voluntarios suizos decidieron abandonar el país, ayudando a personal de la Ayuda Infantil de Retaguardia, un grupo de niños refugiados, a llegar a la frontera.
Una vez en Francia, la Ayuda Suiza se reorganizó para atender a los refugiados y crearon establecimientos y puntos de socorro en los campos de concentración.