
un cuento que te hace perder la noción del tiempo
Cultura
Ana Rubió Jiménez
¿Puede una hoja de papel transformar la manera de enseñar matemáticas? Eulalia Tramunsprofesora de la Universidad de Barcelona, está convencida y lo demuestra con el cuento El tesoro escondidouna obra singular que combina papiroflexia, narración y aprendizaje matemático en una propuesta tanto creativa como exigente.
El cuento introduce lo que la autora llama storytelling en papiroflexia: contar una historia mientras se van plegando figuras de papel. Cada pliegue acompaña al relato y cada figura se convierte en una puerta de entrada a conceptos matemáticos, espaciales y narrativos. El resultado se traduce en una experiencia compartida que puede vivirse como lectura, taller, pequeño teatro de papel o actividad educativa vivencial.
Ahora bien, El tesoro escondido no es un libro pasivo. Es un reto y es un juego. Como adultos, conviene haberlo explorado y practicado antes de compartirlo con los más chicos, ya que la propuesta requiere cierta destreza y comprensión. Precisamente por eso, el cuento se convierte en un excelente punto de encuentro entre niños de diversas edades: un ejercicio de coordinación para quien explica y pliega las páginas del libro, y un espectáculo cautivador para los más pequeños.
Esta apertura pedagógica tiene un reflejo claro en las ilustraciones de Mònica Ramoneda. De carácter minimalista y expresivo, el universo visual del cuento explica sólo la información esencial, dejando un margen muy amplio en la imaginación. Un gesto de libertad que se complementa, aparte de la papiroflexia, con preguntas sobre conocimiento del mundo y pequeñas píldoras explicativas que invitan al debate ya la reflexión.

En cuanto a las matemáticas, éstas no aparecen de forma explícita durante la lectura, pero el cuento se convierte en una excelente excusa para hablar de geometría, distancias, temperaturas o formas. En otras palabras, no son tanto consecuencia natural del relato, sino más bien una oportunidad pedagógica que el relato genera.
En este sentido, la sarrianenca hace un gran regalo a las familias ya la comunidad docente: una recopilación de juegos y ejercicios matemáticos que permiten acercarse a esta disciplina con la mente abierta y expectante, esquivando los miedos y las limitaciones mentales que algunos estudiantes sienten hacia esta materia.
En definitiva, El tesoro escondido es un cuento con muchas capas: primero la historia, después los dibujos, la papiroflexia, las preguntas, las matemáticas y, finalmente, todo. Según la edad, la atención se centrará más en un aspecto u otro y, con cada lectura, los niños podrán realizar un nuevo descubrimiento.
En el aula, incluso, puede convertirse en una unidad didáctica transversal que trabaje lengua, lectura, coordinación motriz, expresión artística y creatividad, con la posibilidad de crear una libreta personalizada que dé sentido al proceso, como la que descubren los protagonistas al terminar su aventura.
Una aventura que cada lector, maestro o familia aprovechará a su modo; una invitación abierta a aprender jugando, plegando e imaginando.