Regularización extraordinaria: gracias por estar ahí


Dicen que la música te permite llegar a donde no llegas con palabras. Yo me encuentro en esta situación: tengo que poner palabras y se me quedan cortas, y con mucho.

El día 15 de abril aparecemos en la lista de entidades acreditadas para emitir el certificado de vulnerabilidad en el marco de la regularización extraordinaria. El ambiente de trabajo cambia totalmente. Debemos dar respuesta a las personas que vienen a la entidad pidiendo el certificado de vulnerabilidad. No hemos recibido ninguna formación todavía y comienzan las llamadas, los whatsapps, las personas ya se acercan a la entidad buscando información, y en poco tiempo tenemos gente que duerme en la calle; pasan toda la noche por un certificado que debe acreditar aún más su situación de vulnerabilidad, un papel tan indignante como las colas que vemos cada mañana, personas que no se mueven en toda la noche de una acera estrecha e incómoda, pasando frío, sin nada, nada… Esperando que abramos a las 9 h.

Desde la oficina todo el mundo se pone. Habilitamos el espacio donde poder realizar certificados, tantos como sea posible. Durante el mes de abril el personal de la entidad hace malabarismos por no descuidar el trabajo y al mismo tiempo dar respuesta a tantas personas como se pueda. Los compañeros y compañeras de otros programas de la entidad se van añadiendo, la situación nos supera. Personas que están en la fila piden colaborar con nosotros, atravesadas por el malestar y viendo que no damos abasto ni mucho menos; no tenemos suficientes manos. Agradecimiento eterno a todo el mundo que se ha puesto; hay demasiada gente a la que debemos dar respuesta.

El estrés emocional lo notamos todas y todos, pero no podemos detenernos, nuestra misión implica mejorar la calidad de vida de las personas; si no ¿por qué estamos donde estamos? La justicia social, la falta de derechos nos moviliza.

Abrazos, llantos, emociones a flor de piel: todo el mundo se pone. Turnos y más turnos para dar respuesta y seguir haciendo el trabajo, emociones a flor de piel; todo el mundo se pone. Tenemos un profundo sentido de la justicia y estamos convencidas de que nuestro esfuerzo no será en vano.

Justo cuando pensábamos que no podíamos más, van viniendo cada día más personas que colaboran con nosotros: fuera con la organización de las colas, Can Batlló nos propone un lugar mucho más digno, ECAS nos facilita un portátil e impresoras con escáner y nos lo traen, gente anónima que se dirige a Ámbito de colaborar, que ayudan, otras entidades que ayudan; el Comité 1º de Diciembre, la Troca, Top Manta, personas voluntarias de otras entidades…

A estas alturas ya conozco a buena parte de las personas que voluntariamente han estado con nosotros, cumpliendo una tarea que debería haber sido de apoyo a las personas que la administración hubiera contratado para llevar a cabo este trabajo, pero no, como en otras ocasiones, la ciudadanía de forma voluntaria es quien da respuesta inmediata y de calidad ante una situación desbordante.

Ha habido muchas personas que nos han ayudado de forma altruista, cada una ha buscado tiempo para echarnos una mano, tanto a petición propia como a respuesta a una llamada de amistad y compañerismo, da igual, lo importante es que han estado y hemos llegado a hacer 3180 certificados a personas de toda Cataluña. Esto supone muchas nuevas oportunidades para las personas.
Quisiera hacer un agradecimiento también a aquellas personas voluntarias que en momentos más esponjados de este período de regularización han continuado ofreciendo su tiempo hasta el último día y esto se ha traducido en una amistad muy especial, dadas las condiciones en las que nació.

La solidaridad, la sororidad, la humanidad, los valores que sostienen este mundo en estado puro, el respeto, la escucha de situaciones duras, las ganas de mejora, los ojos llorosos, en definitiva, el hecho de formar parte de un sueño de muchas personas, todo esto nos lo llevamos.

Ahora esperamos que las administraciones que les toca continuar el trámite estén a la altura para dar una respuesta digna a todas estas personas y puedan tener los derechos que como personas deben tener.

Helena Cascalló, Dirección Fundación Ámbito Prevención



Source link