Pedro Sánchez ignora en su conferencia las demandas de las manifestaciones por la vivienda – Sindicato de Alquiladoras


Carme Arcarazo: “Cuando vamos a buscar piso, sólo encontramos alquileres de temporada y contratos basura, y ninguna de las medidas anunciadas cambiará esto”

Tras las masivas manifestaciones por el derecho a la vivienda, el presidente español ha virado su discurso, reconociendo que el uso financiero de la vivienda es contrario a su garantía como derecho y que se está creando una fractura creciente entre quien especula con la vivienda y la gente inquilina. Sin embargo, las medidas anunciadas en el foro de hoy no responden en absoluto a las que fueron las principales demandas de las organizaciones arrendatarias en estas manifestaciones: bajar precios a la mitad, contratos indefinidos, regular los alquileres de temporada y prohibir las compras especulativas. “Los ricos no paran de acumular cada vez más pisos mientras la gente no tiene acceso y cuando vamos a buscar piso al mercado de alquiler sólo encontramos alquileres de temporada y contratos basura. Ninguna de las medidas anunciadas hace frente a esta situación”, ha sentenciado Carme Arcarazo, portavoz del Sindicat de Llogateres.

1.- Ninguna medida para bajar de verdad el precio del alquiler

A lo largo de todo el discurso, el presidente se ha referido a “alquileres asequibles”, sin concretar el precio al que se estaría refiriendo y confundiéndolos intencionadamente con alquileres protegidos. Por ejemplo, se protegen los beneficios fiscales de las SOCIMI siempre que realicen estos alquileres “asequibles”.

Además, Sánchez ha anunciado la exención del 100% del IRPF a aquellos rentistas que pongan sus alquileres a precio de índice, es decir, que reflejen la media, una fotografía de unos precios de burbuja. Se protege sus beneficios con dinero público a expensas de unos precios que se llevan casi medio sueldo de muchas familias.

2.- Recursos para perseguir el fraude de los alquileres temporales pero protección de los incentivos para realizarlos

Se han anunciado recursos para que las comunidades autónomas persigan el fraude de los alquileres temporales. Sin embargo, el principal problema con este tipo de contratos es que no se les aplica la regulación de precios. Es por eso que los Sindicatos de Inquilinos llevamos al Congreso de los Diputados una reforma de la LAU para solucionarlo. Mientras esta modificación no se apruebe, continuará existiendo incentivos para que los arrendadores utilicen esta modalidad y estos fraudes seguirán siendo legales. Sánchez no ha hecho ninguna mención a esta reforma, mientras su partido sigue atascándola en el Congreso.

3.- Ninguna mención a alquileres estables

En ningún momento Pedro Sánchez se ha referido a la inestabilidad que supone en estos momentos vivir de alquiler. Los contratos de 5 o 7 años suponen un chantaje constante con la amenaza de no renovación del contrato, que hace que el 70% de los inquilinos en Barcelona se hayan mudado en los últimos 5 años y que el 40% de las mudanzas sean forzosas (desahucios invisibles).

Ninguna de las medidas propuestas por Sánchez se enfoca en dotar de mayor estabilidad a quienes vivimos de alquiler. De hecho, una de las medidas anunciadas para financiar con dinero público la rehabilitación de viviendas privadas, tiene como condición, que la vivienda se ponga en alquiler por 5 años sólo.

Para conseguir una mayor estabilidad, se necesitarían contratos indefinidos, con renovación automática, como reclamaron miles de personas el 23N. Es significativo como en la crítica al historial de políticas de vivienda anterior el presidente ha omitido que su partido acabó con ese tipo de contratos.

4.- Prohibición de compras especulativas, un anuncio grandilocuente pero irrelevante

Sánchez ha anunciado la limitación de la compra de vivienda a personas de fuera de la Unión Europea, no residentes. En primer lugar, esta medida, tal y como está presentada, presenta ciertos vacíos legales, dado que la asocia al cobro del 100% del ITP, pero esta imposición es competencia de las CCAA. En segundo lugar, esta medida afectaría sólo a ciudadanos extracomunitarios, cuando en el caso de Catalunya, los principales compradores extranjeros son de Francia y Alemania. En tercer lugar, y más importante, el problema con la compra de vivienda no está tanto con el origen de quien compra como en el uso que se hace de la vivienda: vivir o especular con ella. La compra de viviendas por parte de fondos buitres, independientemente de su “nacionalidad”, es uno de los principales focos de expulsiones de inquilinos. Son ejemplos la Casa Orsola, de propiedad catalana, donde se expulsa al vecindario por hacer alquileres temporales, o el bloque de la calle Sant Agustí, de propiedad holandesa, donde se echa a la gente para instalar colivings.

Nuevo pelotazo de construcción y colaboración público-privada

Sánchez ha hecho una gran apuesta por acabar con la crisis habitacional a partir del impulso de la construcción de vivienda, con incentivos y colaboración público-privada. En su discurso ha mezclado la construcción de vivienda de protección oficial (VPO) pública y la promoción de vivienda “asequible” a través de la colaboración público-privada.

Por un lado, cabe recordar que la ampliación del parque de VPO no debe realizarse sólo ni principalmente a través de la nueva construcción, sino también priorizando el tanteo y retracto y la adquisición de viviendas existentes. Además, es necesario garantizar la protección de las viviendas actualmente en proceso de privatización, reformular el actual modelo de vivienda de protección oficial y garantizar unos precios no sólo asequibles sino en función de los ingresos de las inquilinos.

Por otra parte, la política de incentivos a la construcción masiva por parte de privados ya ha demostrado que no conduce a una bajada del precio del alquiler ni a mayor protección de los inquilinos. Además, los mecanismos de colaboración público-privada que hemos visto hasta ahora han supuesto sistemática de los precios máximos marcados, la imposición de cláusulas abusivas, la expulsión de vecindario con la extinción de contratos de alquiler y la falta de mantenimiento de los edificios. Una evidencia clara es el caso de los inquilinos y inquilinos de La Caixa, que han iniciado las primeras huelgas de alquileres en Catalunya como forma de protesta.

El Sindicato de Alquiladoras avisa que las movilizaciones y las protestas irán a más

Desde el 23N, ya hecho las primeras huelgas de alquileres en Salou y El Vendrell, se ha anunciado una huelga en Sentmenat y se está preparando la incorporación de nuevos bloques y municipios. Por otra parte, se han realizado varias brigadas inquilinos que han llegado a cientos de puertas de hogares que sufren cláusulas abusivas, precios desorbitados, acoso inmobiliario y otros conflictos.

Además, la Casa Orsola encara su primer intento de desahucio el 31 de enero. Será una fecha de gran movilización de muchas personas que ven en esa comunidad de vecinos un símbolo de la lucha contra los alquileres de temporada y la especulación.

Si la Moncloa ha decidido ignorar lo que miles de personas pidieron en manifestaciones masivas, el Sindicato de Alquiladoras tiene claro que se intensificarán los procesos de organización de blogs y las movilizaciones hasta conseguir las demandas de la población inquilina.



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