
Nuevo método para evaluar aplicaciones para el tratamiento de la depresión
La incidencia de la depresión, uno de los trastornos mentales más frecuentes, aumentó cerca de un 50% entre 1990 y 2017, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y afecta a cerca de un 5% de la población mundial. En Cataluña, el número de personas con este diagnóstico también ha aumentado notablemente en los últimos años: entre 2017 y 2022, la incidencia de la depresión y los trastornos del estado de ánimo crecieron un 86,6%, según datos de la atención primaria del sistema público de salud de Catalunya.
Se ha demostrado que el uso de las nuevas tecnologías en el tratamiento de este trastorno, principalmente a través de aplicaciones móviles, combinado con intervenciones psicológicas presenciales, puede tener una eficacia importante, al tiempo que alivia los sistemas sanitarios de la elevada carga asistencial que experimentan. El reto es la calidad de estas aplicaciones móviles, que en la mayoría de los casos no están basadas en la evidencia científica ni garantizan la eficacia a la hora de tratar a los pacientes.
Un equipo del grupo de investigación eHealth Lab de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC) ha elaborado un estudio para identificar los criterios más relevantes para los pacientes a la hora de utilizar aplicaciones para el tratamiento de la depresión. El objetivo final de esta investigación es desarrollar una solución digital, que se llamará EvalDepApps, para evaluar aplicaciones para el seguimiento de este problema de salud y ayudar así a las personas afectadas y los profesionales de la salud en la selección de las más adecuadas para apoyarles en su tratamiento. El estudio Validation and selection of criteria for evaluating apps for managing depression: en Delphi study ha sido publicado en British Medical Journal y ha recibido financiación del Plan estatal de I+D+i.
“Tal y como se evalúa un medicamento o un producto sanitario antes de que llegue al mercado para asegurar su eficacia y seguridad, las aplicaciones que utilizamos para cuidar nuestra salud y nuestro bienestar también deben evaluarse para saber qué efecto pueden tener, cosa que actualmente no se hace suficiente. Son aplicaciones que tienen un impacto potencial en la salud de la población y que, en algunos casos, incluso, incluso e investigadora principal de la eHealth Lab de la UOC.
El proyecto EvalDepApps tiene por objetivo desarrollar una herramienta para la validación y evaluación de aplicaciones para el tratamiento de la depresión basada en la evidencia científica y que responda a las necesidades de los pacientes que las emplean. Esta herramienta, que será también una aplicación móvil, dará indicaciones claras a los usuarios sobre cómo elegir una aplicación para el tratamiento de la depresión que se ajuste a sus necesidades y gustos.
Eficacia, seguridad y facilidad de uso, los criterios más relevantes
En el marco de este proyecto, el equipo de investigación realizó un mapeo de aplicaciones que abordan la depresión y analizaron una treintena, de las cuales sólo ocho se basaban en evidencia científica publicada. Para recoger los criterios más relevantes para los usuarios, se involucró a 43 personas en un proceso Delphi, un método prospectivo para evaluar la importancia que los expertos otorgan a una temática.
Los criterios prioritarios valorados por los usuarios a la hora de elegir una aplicación fueron la seguridad de los datos, la eficacia clínica, basada en la evidencia y, en el aspecto técnico, que sea intuitiva y fácil de utilizar. También se valoró positivamente el hecho de que la aplicación permita la interacción o el contacto urgente con profesionales de la salud mental o el sistema sanitario, y que forme parte de un conjunto terapéutico, es decir, que no se utilice de forma aislada y sin apoyo de profesionales de la salud.
Para Carrion, es fundamental establecer cuál es la función prioritaria de la aplicación: “Este punto es clave porque, de otro modo, a menudo se tiende a querer poner demasiadas cosas dentro de una aplicación y entonces es inutilizable. El dicho de ‘cuanto menos, mejor’ aquí es muy adecuado”, asegura la investigadora. Uno de los retos más sensibles que plantean las aplicaciones para el tratamiento de la depresión es la privacidad. Éste ha sido uno de los aspectos a los que han dado más importancia las personas con depresión y los profesionales de la salud que han participado en el estudio. “Es fundamental tener presente a qué colectivo va dirigida cada aplicación, especialmente en términos de privacidad”, dice Carrion.
Otro punto que destacaron los usuarios es que la aplicación pueda medir la evolución clínica del paciente. Noemí Robles, miembro del Research Methods & Data Science Lab e investigadora del proyecto EvalDepApps, explica que esta particularidad “puede ayudar a la persona a ser más consciente de su propio estado emocional ya hacer un seguimiento más personalizado, si esta información se comparte con los profesionales que la atienden. Podría ser una información muy valiosa, especialmente si las aplicaciones tienen riesgo, de modo que se pudiera ofrecer un soporte extra al usuario”.
Otro aspecto relevante surgido durante el estudio fue el hecho de que la aplicación considere la perspectiva de género en el tratamiento de la depresión, dado que hombres y mujeres suelen presentar sintomatología distinta. Por ejemplo, las mujeres tienen más sentimientos de tristeza y culpa, mientras que en los hombres la depresión se expresa con mayor irritabilidad.
Las personas, protagonistas en el diseño de las aplicaciones
Uno de los puntos que remarca el equipo de investigación de la eHealth Lab es el rol protagonista que deben tener los usuarios finales en el desarrollo de las aplicaciones, desde el principio hasta el final del proceso de creación: “Hay que aprender a tener en cuenta la opinión de los usuarios y comprender que el proceso no se acaba hasta que los usuarios validen la aplicación. de desarrolladores tenga presente que puede haber cambios después del primer test”, explica Carme Carrion, que también es profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC.
El siguiente paso del proyecto EvalDepApps es reclutar a participantes para realizar una prueba piloto en la que los usuarios podrán testar esta herramienta. Una vez validada, las personas con depresión tendrán una aplicación que les guiará en la selección de un soporte tecnológico que las acompañe en el marco del plan terapéutico de la depresión. Si bien la herramienta no está destinada a los desarrolladores, las investigadoras explican que también puede ser útil para saber cuáles son los aspectos más relevantes que tienen en cuenta a las personas e incorporarlos al diseño de la aplicación.
El eHealth Centre de la UOC, reconocido en investigación de salud digital a nivel internacional, trabaja actualmente en otros proyectos en el ámbito de la salud y las nuevas tecnologías, como la mejora de las competencias digitales para los profesionales de la oncología; el desarrollo de una intervención digital para personas que han sufrido un cáncer de mama; el diseño de una intervención digital para mujeres en la etapa de la premenopausia; y la evaluación de una aplicación de la OMS que incluye inteligencia artificial para mejorar la capacitación de los profesionales de atención primaria en el diagnóstico de las enfermedades cutáneas, entre otros.
(Artículo de Teresa Bau y Roser Montserrat, de la UOC)