Nueva sala de integración sensorial para adultos con discapacidad intelectual y trastorno mental en Salt


El Instituto de Asistencia Sanitaria (IAS) ha puesto en marcha en Salt (Gironès) una sala pionera de integración sensorial para adultos con trastorno del neurodesarrollo y trastorno mental. El espacio, que se ubica dentro del Servicio Especializado en Discapacidad Intelectual, permite ofrecer a través del juego intervenciones terapéuticas específicas para mejorar la coordinación, la respuesta a estímulos sensoriales, el equilibrio y la autonomía.

Esto permite ayudar al cerebro a procesar y organizar mejor la información sensorial que recibe. “Se sabe que las personas con estos trastornos pueden tener dificultades para integrar los sentidos. La idea es poder hacer un estudio”, explica la psiquiatra y jefe del Servicio, Aida Palacín.

Estar en un tren lleno, con gente escuchando música a todo trapo y otros comiendo con olores poco agradables, puede provocar estrés y ansiedad en algunas personas. “Son situaciones puntuales que nos pasan y que nos ponen nerviosos”, explica Palacín. Las personas con este tipo de trastornos pueden tener dificultades para integrar los estímulos y que estas sensaciones que otros tienen de forma puntual, las presenten en “situaciones cotidianas de la vida diaria”.

Para ayudarlas a integrarlas, el IAS ha puesto en marcha esta sala “pionera” en Cataluña. El espacio permite realizar intervenciones que trabajan desde tres sistemas sensoriales: el vestibular, relacionado con el equilibrio y el movimiento; el propioceptivo, que informa sobre la posición de cuerpo y el sistema táctil.

La integración sensorial es el proceso a través del cual el sistema nervioso central recibe, interpreta y organiza la información que llega a través de estos sentidos para generar respuestas “adecuadas” al entorno. Un buen procesamiento es clave para regular la atención, orientarse, planificar movimientos, interpretar y responder.

Si esto se altera, pueden aparecer lo que se llama desórdenes de integración sensorial. Entre las señales más evidentes está la hipersensibilidad o hiposensibilidad a los estímulos, dificultades de coordinación, impulsividad, problemas de atención o baja autoestima.

Estas alteraciones son muy frecuentes en personas con trastornos del neurodesarrollo, como el del espectro autista (TEA), uno de los que atienden desde el Servicio Especializado en Discapacidad Intelectual y Salud Mental del IAS. Entre éste, la Unidad de Hospitalización Especializada en Discapacidad Intelectual (UHEDI) y la Residencia Til·lers atienden aproximadamente a unas 1.700 personas al año.

La nueva sala que se ha abierto en los Til·lers, gracias al apoyo de las empresas Tavil, Bassols y Briolf, trabaja a través del juego diferentes tipos de experiencias. Entre los materiales que utilizan se encuentran columpios, plataformas de movimiento, rampas, colchones y otras herramientas que permiten trabajar movimiento, coordinación y percepción del cuerpo.

“Es como una especie de laboratorio, un lugar donde podemos adaptar completamente el entorno a las personas, en lugar de pedirles, como siempre se hace, que sean ellos los que se adapten al entorno”, remarca Palacín. Por el momento, se están llevando a cabo terapias individualizadas y los candidatos a participar se tendrán que ir evaluando.

“Tú guías, ellos deciden”

La terapeuta ocupacional que se encarga de las terapias, Alba Comamala, explica que en cada sesión se trabaja mediante el juego. “Colocas los elementos que tú quieres trabajar estratégicamente, pero son ellos los que deciden qué quieren trabajar y cómo quieren hacerlo. Por tanto, tú les guías un poco, pero ellos deciden”, asegura.

Ferran Garrido es uno de los usuarios de la sala. “Es muy divertido”, afirma. “Es una actividad muy bonita. Yo siempre digo que cuando una persona está mal debe venir a realizar una actividad”, añade. “Estoy en las nubes”, concluye otra de las usuarias, Sole Pérez.

Suscríbete al boletín de Social.cat para recibir las últimas novedades en tu correo.



Source link