Más de media vida entrenando perros lazarillo: la historia de José Manuel Macarro


Más de media vida entrenando perros lazarillo: la historia de José Manuel Macarro

Después de 35 años formando perros guía, el instructor de la Fundación ONCE se jubila dejando un legado de cerca de 350 animales entrenados y cientos de personas con mayor autonomía, seguridad y libertad.

Después de más de tres décadas dedicadas al entrenamiento de perros guía, José Manuel Macarro se prepara para poner punto y final a una trayectoria profesional marcada por el compromiso, la vocación y el impacto social. El instructor de la Fundación ONCE se jubilará este verano después de 35 años ayudando a personas ciegas o con discapacidad visual grave a ganar autonomía y calidad de vida gracias a la incorporación de un perro guía.

Según explica un reportaje publicado recientemente por La VanguardiaMacarro calcula que a lo largo de su carrera ha participado en la formación de unos 350 perros guía, una labor que define como profundamente vocacional y con una gran dimensión humana. “Regalar libertad no tiene precio”, asegura el instructor, que destaca que estos animales no sólo ofrecen compañía, sino también seguridad, movilidad e independencia.

Su último servicio le ha llevado hasta Manlleu, donde acompaña el proceso de adaptación entre Josefina Casas, una mujer sordociega de 58 años, y Holly, una joven labrador que se convertirá en su nueva compañera de vida. Josefina convive con el síndrome de Usher, una enfermedad que combina sordera y pérdida progresiva de visión, y ya había tenido anteriormente a otro perro guía, Wati, ahora jubilada.

Más autonomía y libertad de movimiento

Los perros guía representan una herramienta fundamental para muchas personas con discapacidad visual. Además de ayudarles a desplazarse con seguridad, son capaces de identificar obstáculos, detenerse ante pasos de peatones, evitar situaciones de riesgo e incluso desobedecer una orden si detectan un peligro inminente.

En Cataluña existen actualmente 131 perros guía en activo. Todos ellos han pasado por la Escuela de Perros Guía de la Fundación ONCE, ubicada en Boadilla del Monte (Madrid), donde los animales reciben una formación especializada después de un primer período de socialización con familias acogedoras.

Para muchas personas ciegas, la llegada de un perro guía supone un cambio radical en su día a día. La posibilidad de desplazarse con mayor agilidad, acceder a nuevos espacios o realizar actividades que antes resultaban complicadas contribuye directamente a reforzar su autonomía personal y su participación social.

Retos de una sociedad que aún necesita más sensibilización

A pesar de los avances, todavía existe un gran desconocimiento sobre los derechos de las personas usuarias de perros guía. Desde la Fundació ONCE recuerdan que estos animales tienen garantizado el acceso a comercios, restaurantes, centros sanitarios, equipamientos culturales, transporte público y cualquier otro espacio de uso público.

Sin embargo, muchas personas siguen encontrándose con impedimentos o actitudes discriminatorias. Una realidad que pone de manifiesto la necesidad de seguir trabajando en la sensibilización ciudadana y en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad visual.

La historia de José Manuel Macarro y de cientos de personas que han recuperado autonomía gracias a un perro guía es también un recordatorio del valor de la accesibilidad, inclusión y apoyos que hacen posible una vida independiente. Un legado construido durante 35 años que sigue avanzando paso a paso, junto a quienes más lo necesitan.



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