
Manifiesto 8M 2026 – La Bonne

El Centro de Cultura de Mujeres Francesca Bonnemaison-La Bonne se constituyó en 2003 gracias a 10 años de lucha del movimiento feminista de Barcelona, que reclamaba a la Diputación —tenedora del edificio Francesca Bonnemaison desde 1941— que respetara la voluntad de Francesca Bonnemaison, creadora del Instituto de Cultura y de la con tal de que el espacio fuera un centro de cultura de mujeres.
Desde su creación, La Bonne ha sido un vivero independiente de producción, creación y difusión de proyectos feministas en una diversidad de lenguajes y medios de expresión, además de un proyecto único por su hibridación de conocimientos y vocación de servicio público, que hace accesibles recursos y espacios en el centro de la ciudad a creadoras de todas las edades, orígenes y estratos sociales, obreras que puso en marcha Bonnemaison en 1910. Con un posicionamiento claramente político y singular, basado en la colaboración con otros colectivos y entidades, La Bonne es memoria histórica feminista de Barcelona y se ha convertido en un indiscutible un espacio de encuentro, intercambio y creación de actividades que conciben el arte y la cultura como.
Pese a su arraigo en la ciudad como asociación que aglutina a una red de más de 90 entidades, haberse consolidado como un espacio de referencia (con 13.147 participantes en sus actividades en el último año y 4.469 socias simpatizantes), a pesar de su contribución al mundo de la cultura y los feminismos de Cataluña y haber sido reconocida como entidad de interés público por Parlament de Catalunya en 2023, Bonne se enfrenta hoy a su desaparición.
Tras recortes drásticos de la financiación de la Diputación (de hasta el 90% en 2012) y haber sobrevivido gracias a la fortaleza de su comunidad; después lidiar con toda clase de obstáculos cotidianos para hacer uso de espacios a los que tenía derecho prioritario (como los teatros del edificio) y de no renovar el convenio con la Diputación en el 2019 (y de estar desde entonces en una situación alegal), La Bonne enfrenta el último tramo de unas negociaciones a una de las sedes con una nueva con una concurso público.
Como sabemos, la localización del edificio Bonnemaison en el centro de la ciudad y la amplitud de sus espacios lo hace muy deseable para las administraciones y el uso privado. En un momento en el que Barcelona se está quedando sin espacios públicos para sus ciudadanas y los usos de la sociedad civil se ve cada día más mermados por la saturación y la escasez, es vital luchar por la defensa de La Bonne como espacio libre y de todas, por ahora y para el futuro.
Bonne es un ejemplo más del ataque a los feminismos y otros movimientos autónomos que la institucionalización intenta domesticar a base de burocracia, recortes, subvenciones que se evaporan, auditorías punitivas y desposesión de espacios comunitarios.
Ante el imperialismo colonial fascista, en defensa de los feminismos y la vida, ¡súmate a la manifestación del 8M!



