Loctite para unir 826 paneles y ahorra 40 años de mano de obra


El secreto de las torres de la Sagrada Familia: Loctite para unir 826 paneles y ahorra 40 años de mano de obra

La silueta de Barcelona no se entiende sin las grúas y perfiles geométricos que, palmo a palmo, elevan el templo más famoso de Antoni Gaudí. El aire de la ciudad, siempre cargado de esa mezcla de salitre y asfalto, contempla estos días cómo la basílica va desvelando algunos de sus misterios mejor guardados, esos detalles constructivos que no se vende a simple vista pero que sostenen el gran sueño del arquitecto modernista.

Tras la majestuosidad de la torre de Jesús, cuya finalización está prevista por el equipo de arquitectos de la Sagrada Familia antes de que termine el año 2025, se amague una innovación técnica sorprendente. Los responsables del proyecto han revelado que las diferentes partes que componen las seis torres centrales del templo se han unido utilizando una versió del conocido pegamento Loctite, diseñada de forma exclusiva para esta obra. La presentación de este método coincide con una doble efeméride: el centenario de la muerte de Antoni Gaudí y el 150 aniversario de Henkel, la multinacional alemana que fabrica el producto.

24 toneladas de unión estructural

El uso de este adhesivo no es un detalle más pequeño en la planificación del templo. En total, se han empleado 24 toneladas de este producto para fijar la piedra y el acero de los 826 paneles prefabricados que dan forma a las seis torres centrales, entre las que destaca la torre de Jesús, bendecida por el papa León XIV.

Según explican los arquitectos del templo, este sistema ha permitido un avance espectacular en los trabajos, multiplicando por diez la velocidad de la construcción y logrando un ahorro estimado de 40 años de mando de obra. La principal ventaja de este componente es su altísima resistencia, ya que fusiona ambos materiales en un solo bloque y garantiza una durabilidad extrema que, según apuntan los expertos, no sufre degradación con el paso del tiempo.

Precisión líquida y 30 kilos por panel

El tipo de adhesivo desarrollado específicamente para el monumento es el Loctite EA 9497, y se han necesitado cerca de 30 kilogramos de producto para cada uno de los paneles estructurales de la basílica.

El proceso de aplicación requiere de una precisión milimétrica. El pegamento se inyecta originalmente en estado líquido para asegurar que se adapte por completo a las texturas de las superficies y rellene cualquier tipo de cavidad, asegurando un contacto perfecto entre las partes. Una vez colocado, las piezas se someten a un período de 24 horas bajo condiciones térmicas estrictamente controladas. Tras este proceso, el adhesivo se vuelve completamente inerte, transformando el conjunto en una estructura monolítica modular capaz de resistir el paso de los siglos.



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