
Francesc Torralba reflexiona sobre Gaudí y el sentido de la gloria

Cultura
Eduard Llorens
Unas 170 personas llenaron el lunes 23 de marzo el auditorio Juan XXIII del CIC, en la Vía Augusta, para asistir a la segunda y última conferencia del ciclo cuaresmal «Atravesar la noche oscura». La sesión tuvo un protagonista bien conocido por muchos vecinos: el filósofo y teólogo Francesc Torralba que volvía a casa para compartir una reflexión sobre Antoni Gaudí y el sentido de la “gloria”. Más allá del contenido, la sesión tuvo también un valor especial para el barrio: el retorno de un pensador formado en Sant Gervasi que, desde su trayectoria internacional, sigue aportando reflexión y sentido a la vida cultural y espiritual de la comunidad.
Presentado por el párroco de San Ildefonso, Mn. Josep Maria Jubany, Torralba fue introducido no sólo como uno de los pensadores más reconocidos del país y autor de más de un centenar de libros, entre ellos el reciente premio Josep Pla, Anatomía de la esperanzasino también como una persona vinculada a iniciativas culturales y espirituales. Actualmente, forma parte de la comisión teológica de la Sagrada Família, donde asesora el proyecto de la futura fachada de la Gloria.
La conferencia arrancó con una provocadora pregunta: “¿Cómo se puede describir la vida eterna, si nadie la ha visto nunca?”. A partir de ahí, Torralba explicó cómo Gaudí intentó hacer visible lo invisible. Si la poesía, la música o la literatura pueden sugerir, Gaudí -dijo- lo hace con piedra, pero capaz de apuntar hacia lo que nos trasciende.
Con un lenguaje comprensible, el ponente fue desgranando ideas clave del pensamiento gaudiniano. Explicó, por ejemplo, que la fachada de la Gloria no quiere representarla exactamente, sino ofrecer una intuición: una gran escena llena de vida, movimiento y luz, con figuras diversas que expresan alegría y plenitud. Más que una imagen estática, debe ser de celebración.
También destacó la dificultad de representar a Dios: “Cuando intentamos encerrarlo en un concepto o en una imagen, nos equivocamos”, afirmó. Por eso, Gaudí opta a menudo por símbolos, como la luz o las vidrieras. En este sentido, Torralba puso un ejemplo de la luz que entra en la Sagrada Família a través de las vidrieras y llena el espacio de colores. “La luz está fuera, pero nosotros la percibimos transformada. Esto nos ayuda a entender cómo se manifiesta el divino en el mundo.”
Uno de los momentos más interesantes fue cuando explicó que la fachada de la Gloria también tendrá una dimensión muy humana: no sólo hablará del más allá, sino también de cómo vivir aquí y ahora. Aparecerán valores como la solidaridad, la compasión o la esperanza, en una propuesta que combina espiritualidad y vida cotidiana.
Hacia el final de la charla, Torralba comentó el estado actual del proyecto. Miguel Barceló, Cristina Iglesias y Javier Marín han presentado propuestas para la fachada, y se prevé que durante el mes de junio se elija una. Aclaró que los tres artistas tienen “estilos maduros y diversos; pero podrían colaborar realizando cada uno niveles distintos de la fachada”.
Con esta charla, el ciclo «Atravesar la noche oscura» se cerró después de haber reunido a cerca de 250 asistentes en total. Lo inició Ignacio Moreta hablando sobre «Muerte y eternidad en la poesía de Joan Maragall» y ambas sesiones han invitado a mirar la fe a través del arte y el pensamiento. La lectura espiritual de Gaudí y de Maragall ha dejado la reflexión de que la gloria, más que una promesa lejana, puede empezar a intuirse en la vida cotidiana.