El típico error de programar el concierto en el momento del aperitivo.


Organizar una celebración no es sólo cuestión de elegir el sitio, el catering y la música. Hay un detalle que, aunque parece pequeño, puede marcar la diferencia entre una fiesta más y un evento inolvidable: el momento en el que decides poner la música en directo.

Te cuento lo que hemos aprendido después de cientos de conciertos en Tu Concierto.

Cuando la música se coloca durante el aperitivo o el comido, algo curioso ocurre: la atención se divide. La gente quiere disfrutar del vermut, picar algo y, al mismo tiempo, escuchar la música. Pero, ¿adivina qué? No podemos hacer dos cosas a la vez con la misma intensidad. El impacto del concierto se diluye y la experiencia no llega a ser lo más memorable posible.

La Atención es el Ingrediente Secreto

Las veces que hemos ofrecido un concierto único y exclusivo, separado del momento de comer o beber, la satisfacción ha sido el triple. ¿Por qué? Porque el público estaba focalizado en una sola cosa: la música. El impacto emocional se multiplica cuando las personas están presentes y conectadas con lo que escuchan.

Piensa en el menjar. ¿A que disfrutas más de un canapé cuando alguien te cuenta cómo se ha hecho, qué ingredientes quita y cuál es su historia? En cambio, si te lo ponen delante mientras hablas del último partido del Barça, ni te enteras del sabor. Con la música pasa exactamente lo mismo.

Consejos Prácticos para Organizar un Evento con Música en Vivo

No digo que no puedas comer o beber en un concierto. ¡Claro que sí! Pero la clave está en cuándo y cómo. Aquí van algunos consejos:

  • Separar Momentos: Si organizas una fiesta con aperitivo, concierto y cena, pon cada cosa en su momento. Por ejemplo:18:30h: Aperitivo (hasta las 19:30h).19:30h: Concierto. Importante que sea en un espacio diferenciado o que haya un señal clara del cambio, como sillas colocadas frente a los músicos. El aperitivo debe estar terminado o retirado (la copa puede quedarse).21:00h: Cena.
  • Después de la Cena: Otra opción es realizar el concierto después de cenar, hacia las 22:30h. Dependerá del tipo de celebración que quieras.

¡Evita el Error Común!

Colocar el concierto durante el aperitivo puede parecer buena idea, pero piensa en cómo funciona una fiesta. La gente lega con ganas de saludar a todo el mundo, ponerse al día y, por supuesto, comer algo. Un concierto en ese momento puede pasar desapercibido. Los momentos importantes, como la música en vivo, deben colocarse cuando el ambiente ya está relajado y las conversaciones pendientes ya se han tenido.

Al final, organizar un evento memorable es saber jugar con el tiempo y la atención. Y creeme, cuando consigues que el público esté completamente presente durante el concierto, la experiencia no sólo es más intensa, sino también más inolvidable.

Mateu Peramiquel, compositor y director de WeColorMusic.

Creador de espectáculos musicales. www.wecolormusic.com



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