
El malestar por las macroobras en el distrito capta el plenario a un año de las elecciones

Política
John McAulay
Cuando falta sólo un año para las próximas elecciones municipales, previstas para mayo de 2027, la complicada situación que vive Sarrià – Sant Gervasi por las numerosas macroobras que hay repartidas por el distrito —notablemente en la calle Muntaner por la L8 de metro y en la calle Balmes—ha agitado el plenario de este miércoles. Varios vecinos, pero también varios grupos políticos, han presionado a la concejala del distrito, Maria Eugènia Gay, por las dificultades que estos trabajos están causando. Por su parte, Gay quiso defenderse y argumentar que, pese a los problemas, son una tarea necesaria.
“Ahora son un inconveniente pero con perspectiva de futuro son un beneficio y una riqueza. Esto son las obras“, ha remarcado la concejala. “No miren en corto, sino lo que supondrá cuando se acaben”. En esta línea, Gay ha indicado que el proyecto en la calle Balmes llevará “más sostenibilidad, más movilidad o más acceso a los comercios“. Para demostrar el “compromiso absoluto” del Ayuntamiento con el comercio de proximidad, ha recordado que este fin de semana el alcalde Jaume Collboni se paseó por el distrito para encontrarse con los negocios del distrito.
En otras cuestiones, la concejala del distrito ha querido remarcar que el Ayuntamiento ha dado las claves de 2.000 viviendas de protección oficial, acompañándolo del mensaje “ponemos a las personas y la vivienda en el centro“. También ha remarcado que los grandes eventos que celebra la ciudad y reúnen visitantes permiten generar un alto importe en forma de tasa turística que puede invertirse, precisamente, en cuestiones sociales. Y Gay ha querido subrayar la apuesta por el diálogo del gobierno de la ciudad, definida por las “reuniones constantes” con los vecinos y las entidades del distrito.”La transparencia y la claridad son fundamentales para explicar qué hacemos con el dinero público“, ha cerrado.
La oposición redobla la crítica por las obras
Desde la oposición, los ataques han sido constante. Junts ha asegurado que las dificultades que atraviesa el distrito, en forma de baja ejecución de los presupuestos participativosse debe a que Sarrià – Sant Gervasi no tiende a votar a favor del PSC. “¿Por qué invertir en un distrito que no votarán a socialista?“, se ha preguntado. En relación con la calle Muntaner, ha lamentado que las obras “han condenado los comercios a las puertas del cierre”, y ha criticado al Ayuntamiento por no ofrecer ayudas directas a los negocios afectados. “En serio que en la Barcelona del turismo masificado no es posible encontrar una parte del presupuesto para evitar que las tiendas cierren?”, espetó.
Por su parte, el PP, ha lamentado que el gobierno municipal “no atiende a los problemas reales de la población de Barcelona“, que considera que son incidentes como apuñalamientos y asesinatos que en las últimas semanas se han dado en toda la ciudad. En el campo de la seguridad, ha lamentado que el Ayuntamiento no haya puesto en marcha ningún refuerzo para frenar robosy ha avisado a los presentes en el plenario de que “vayan preparándose” para el verano.
Desde los Comunes, se han referido a la situación de la guardería El Ginjolerque ha continuado en manos privadas después de la salida de la Fundación Pere Tarrés, una “ocasión perdida” para incorporar el centro a la red pública. También se han referido al caso de Gladys Sotola vecina del distrito que fue desahuciada en diciembre del 2024 y actualmente reubicada en Cerdanyola del Vallès, para remarcar los problemas de vivienda. “Está claro que la política tiene límites, pero entre los límites y la dejadez hay muchos crisos“, han arrojado.
ERC ha reclamado a Gay que, más allá de obras, “hay que hablar de las guarderías que no llegan y de los proyectos que no se ejecutan”. “El gobierno municipal vive más cómodo en la comunicación que en la ejecución“, ha lamentado. En relación con las obras, ha pedido que se tenga en cuenta el impacto que provocan sobre las personas porque “cuando desaparece el comercio de proximidad, desaparece la identidad y la vida de barrio”. “No queremos barrios que sean decorados, sino vivos y habitables”. En cuanto a El Ginjoler, ha acusado al gobierno de dar “.
Las quejas vecinales: jardines, calles y molestias generales
Durante el Consejo Plenario, las quejas por las obras han venido de los vecinos: “Cada vez estamos peores, son cada vez más ruidosas“, ha sido uno de los mensajes que ha venido del público. También se ha preguntado por la reforma de los jardines de Joan Vinyola, en el paseo San Juan Bosco. La concejala Maria Eugenia Gay ha explicado que las vallas instaladas actualmente buscan proteger las plantaciones durante su período de arraigo, que se alargará hasta la primavera del 2 jardines Oriol MartorellGay ha informado que ha habido “un retraso significativo en los informes”, lo que ha obligado a retrasar las obras, que empezarán en el mes de diciembre.
Los vecinos del distrito también han reclamado mejorar el estado de algunas calles, como “la extrema estrechez” del pasaje de Forasté. Gay ha informado de que no está prevista reforma alguna en este mandato, pero que ya se ha puesto en marcha el estudio. En cuanto al calle Pere Tarrésdonde existe un tramo con una acera muy estrecha que dificulta el paso de sillas de ruedas y cochecitos, el distrito tomará nota para revisar la situación.