
Cómo organizamos, preparamos y producimos un nuevo espectáculo musical
Hoy inauguramos con vosotros una serie de artículos donde desgranaremos, paso a paso, cómo levantamos un espectáculo musical desde cero. Os hablamos en pleno proceso: acabamos de cerrar los ensayos, estamos puliendo detalles y el estreno huele a pan recién hecho. Por eso queremos que nos acompañáis—si está pensando en subir a un escenario, aquí encontrará pistas útiles.
¿Por qué explicar el “cómo se hace”?
Cuando empezamos, nos habría ido muy bien que alguien encendiera la linterna y nos mostrara el camino: las curvas, los baches y también las vistas panorámicas. Compartir el backstage es nuestra forma de devolver a la comunidad lo que hemos ido aprendiendo (tanto a golpes como a aciertos).
El mapa de la travesía de la creación de un espectáculo: ocho estaciones
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La idea
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La creación
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El casting
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El pre-ensayo
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El ensayo
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El estreno
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Las mejoras
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El marketing
No se deje engañar por la numeración: muchas de estas fases corren en paralelo. Lo bonito —y el caótico— de trabajar en equipo es que varios motores trabajan a la vez.
Spoilers… pero a fuego lento
Para mantener la magia iremos destapando ingredientes en su tiempo. Por el momento sólo te listamos lo que algún día revelaremos:
Así generamos expectativa sin destapar la sorpresa.
Capítulo de hoy: La idea
Un correo inesperado
Cualquier proyecto nace a partir de: ‘escucha, he tenido una idea’. Muy típico estar en una cena entre colegas y decir esa frase. Materializar la idea, es otra cosa.
Las ideas pueden surgir de muchas formas. Puedes forzarlas y obligarte a pensar en qué nuevo espectáculo quieres crear, puedes anailizar el mercado y buscar el agujero, y puede surgir sin que te lo esperes. En este caso, en nuestro nuevo espectáculo, era una idea que llevamos días rondando, de hecho, desde que somos padres, nos rondaba una idea parecida.
Todo empezó con un mensaje que llegó a nuestra bandeja de entrada: “Quiero hacer un espectáculo con vosotros”. El remitente llevaba un guión debajo del brazo. Lo leímos y pensamos que tenía algo. Aquella cosa nos hizo conectar inmediatamente con esa diea de cajón. Nos quisimos reunir con la persona que nos había encendido esa chispa. Nos reunimos, charlamos y ahí apareció el clic: Enseguida vimos claro que aquella idea de cajón, le había llegado el momento de salir a la luz.
Convertir la chispa en llama: Aterrizar la idea, ¿cómo empezamos?
Entre todos proponemos fusionar fuerzas: pulir la historia, componer música nueva y levantar la producción juntos. Después de muchas reuniones, de hecho, un año entero de idas y venidas nació una coproducción y, con ella, la figura del socio. Cada socio asume un rol y nuestra parte ha sido la creación. Nos hemos encargado 100% poner en el escenario la idea compartida entre los socios. Hay muchos matices en paralelo, como el presupuesto y otros toma de decisiones importantes.
¿Qué implica ser socios? ser claros, transparentes y todo el mundo remando en la misma dirección.
Un espectáculo grande funciona como una empresa: contratos, proveedores, comunicación, web… Por eso lo primero fue pactar roles, transparencia y confianza. Sin raíces sólidas, el árbol no florece y el espectáculo no podría salir adelante. Como les decía, nosotros hemos cogido la parte creativa. Por tanto, prácticamente todas las decisiones que pasan sobre el escenario han sido validadas por WeColorMusic.
Escucha el capítulo enlázate arriba de la página para conocer más en profundidad el origen de todo.
Próxima parada
En el siguiente artículo hablaremos de los roles de cada productor y del presupuesto inicial: cómo repartimos responsabilidades y cómo ponemos números al sueño sin perder la cabeza (ni la cartera).
Hasta entonces, si tiene dudas o desea compartir su propia experiencia, escríbanos. Entre todos hacemos que la música suene más fuerte.