
Clausura del Año Isabel Llorach
Cultura
Jesús Maestro
El Palacio Rocamorade la calle de Ballester, fue el espacio escogido el mes de febrero para hacer la clausura de el Año Isabel Llorachque a lo largo de 2025 ya principios de 2026 ha propuesto una serie de actividades: charlas, conciertos, presentaciones de libros y una exposición en la misma sede de la Fundació Rocamora. Xavier Baladiacomisario de la exposición, también fue el maestro de ceremonias de la clausura.
Baladia recibió a los asistentes en el salón del palacio, vestido de esmoquin y junto al piano de media cola, reconstruyendo una escena que seguro era habitual cien años atrás en los salones de la casa de Isabel Llorach, en la calle Muntaner, cerca de la travesera de Gràcia. E interpretó La la la, ça va, ça vauna canción francesa de los años veinte, referente de la Belle Époque parisina. Llorach era una firme seguidora de la cultura francesa.

A continuación se hizo una visita comentada a la exposición que se clausuraba, en la que los objetos y referencias a Llorach se unían a las cerámicas de la exposición permanente de la Fundación. Baladia describió la casa en la que residió Llorach, un edificio emblemático de Josep Puig i Cadafalch, desgraciadamente desaparecido; la Barcelona de las primeras décadas del siglo XX, con un gran nivel cultural y artístico y donde Llorach era un personaje muy popular, y algunas de sus iniciativas, como el Conferentia Club, por las que pasaron muchos de los artistas e intelectuales más destacados del momento, tanto de Cataluña como del resto de Europa.
La clausura del Año Isabel Llorach también quería ser el cierre de aquella Barcelona que nunca volverá y que sólo podemos recordar con nostalgia. Así, para poner el punto final, Baladia volvió al piano y pidió que se le acompañara en la interpretación de otra canción emblemática, Ochi chyornye (Ojos negros), una canción rusa tradicional que, en la década de 1910, se asoció con el hundimiento del Imperio ruso. Otro referente de Llorach, otro mundo desaparecido.