
caballeros, libros, rosas y artesanos en pleno Sant Martí
¡Oye, que Sant Jordi no acaba el día 23! Si eres de los que se quedan con ganas de más después de regalar la rosa y el libro, o si simplemente te va eso de comer un buen embutido artesano rodeado de estandartes, apunta este planazo. La Rambla de Guipúzcoa se prepara para dar un salto en el tiempo y plantarse directamente en el medio sin salir del barrio de Sant Martí.
Hablamos de la VII Feria Medieval de Sant Jordi, una cita que ya se ha convertido en un clásico de abril barcelonés. No es sólo un mercadillo más; es de estos eventos que transforman el asfalto en algo parecido a una aldea antigua, con el olor a pan recién hecho y el sonido de las gaitas de fondo. Ideal para los que buscan un plan de fin de semana que combine el paseo de siempre con un toque de espectáculo.
Caballeros y artesanos en el corazón de San Martín
La acción se concentra en un tramo muy concreto de la Rambla de Guipúzcoa, la que va desde la calle Fluvià hasta Selva de Mar. Durante tres días, del 24 al 26 de abril, este eje se llena de puestos donde la artesanía y la gastronomía son las reinas. Lo mejor es que no hace falta pagar entrada ni reservar nada: te dejas caer por allí y te sumerges en el ambiente de 10:00 h. a 22:00 h. de forma ininterrumpida.
Pero no todo va a ser comprar quesos y bisutería. La agenda está cargada de actividades que le dan ese punto auténtico. Podrás encontrarte con músicos tocando instrumentos que parecen sacados de una serie de época, bailarinas que dominan danzas antiguas y malabaristas que desafían la gravedad entre el público. Para los más pequeños, la cosa se pondrá con talleres específicos y juegos que los mantendrán entretenidos mientras tú decidas si ese salchichón de payés se viene a casa contigo o no.
La hería estará operativa el viernes 24, el sábado 25 y el domingo 26 de abril. Los horarios son de los que nos gustan, bien amplios, para que puedas ir tanto a media mañana como a última hora de la tarde a ver los espectáculos con torchas y luces. Recuerda que la ubicación exacta es la Rambla de Guipúzcoa, en el barrio de Sant Martí de Provençals, y que el acceso es totalmente gratuito para todo el mundo. Solo te hace falta calzado cómodo para recorrer los puestos y, quizás, algo de hambre.