Barcelona probará un pavimento de restos de aceituna y pino para reducir las emisiones de las obras


Adiós al alquitrán: Barcelona probará un pavimento de restos de aceituna y pino para reducir las emisiones de las obras

El Ayuntamiento de Barcelona, ​​en colaboración con BIMSA, BIT Habitat y la Diputación de Barcelona, ​​ha seleccionado dos propuestas innovadoras de pavimento sostenible en el marco de la convocatoria “La sección de calle del siglo XXI”. El objetivo de este programa es introducir materiales alternativos en aceras y calzadas para rebajar la huella de carbono en los trabajos de reforma urbana, una necesidad acentuada por el incremento de las ondas de calor y la demanda ciudadana de entornos más confortables.

Las pruebas piloto en el espacio público están programadas para empezar en 2027, tras una fase de investigación y prototipación que se extenderá hasta septiembre de 2026. A partir de ese momento, los técnicos evaluarán el comportamiento de los nuevos firmas durante un año entero para analizar su durabilidad, resistencia y viabilidad antes de decidir su posible implantación en otras zonas de la capital catalana.

Innovación con residuos agrícolas y reciclados

Entre los proyectos seleccionados destaca Biochar, una iniciativa desarrollada conjuntamente por ELSAN, AMSA y la Universidad Politécnica de Cataluña, que emplea un material diseñado por Carboliva. Esta solución sustituye el componente calcáreo tradicional del asfalto por carbón vegetal obtenido de huesos de aceituna y biomasa de pasador, lo que permite retallar cerca del 76% de las emisión de dióxido de carbono asociadas a su fabricación.

La segunda propuesta, denominada RePavimenta, se centra en el uso de componentes reciclados para disminuir a la mitad las emisiones de CO2 vinculadas a estos materiales. Ambas opciones formaron parte de una convocatoria que reunió a seis propuestas con soluciones que no existían previamente en el mercado.

Además de los beneficios ambientales, los ensayos técnicos del sistema que utiliza carbón vegetal han demostrado que este residuo orgánico funciona como un depósito de carbono en el propio suelo. Las pruebas de laboratorio también han reflejado una estabilidad igual o superior a la de los pavimentos actuales, mostrando un mejor comportamiento frente al agua, mayor firmeza frente a los cambios de temperatura y una menor tendencia a agrietarse.

Continuidad y financiación

Esta línea de actuación amplía la estrategia iniciada por el Ayuntamiento en 2022, cuando se lanzó una convocatoria para renovar el clásico panot barcelonés con materiales reutilizados. En esta ocasión, la reforma va más allá de la superficie de las aceras y se introduce en las capas interiores del asfalto y las calzadas.

Para llevar a cabo el diseño, los ensayos y el seguimiento de los pavimentos, cada uno de los equipos ganadores contará con una dotación de 90.000 euros. Según las estimaciones municipales, esta subvención aportada por el consistorio cubrirá aproximadamente el 80% del coste total de los proyectos.



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