
Sólo los vecinos de dos fincas afectadas por el boquete podrán volver a casa el lunes

Sociedad
El Jardín
Sólo los vecinos de dos de las ocho fincas desalojadas por el socavón de la L9 podrán volver a casa el próximo lunes. Se trata de los números 56 y 58 de la calle San Gervasio de Cazuelasdonde hay 11 viviendas y cuatro locales. Los vecinos de las seis fincas restantes tendrán que esperar a que se vayan haciendo las comprobaciones necesarias para garantizar que el retorno es seguro y éste será seguramente de forma «gradual».
El siguiente edificio que podría quedar en condiciones para que volvieran los vecinos es el número 54 de la calle Sant Gervasi de Cassolescontiguo a los dos que se abrirán el lunes. Según Ramírez, todos sus parámetros se encuentran en buenas condiciones, pero los técnicos necesitan una semana más para comprobar su estabilidad.
Ramírez ha explicado que las comprobaciones del terreno han permitido dividir el ámbito afectado en dos zonas. En el lado que da a la calle Sant Gervasi de les Cassoles se ha constatado que el terreno está en condiciones correctas y que no presenta afectaciones derivadas de la aparición de la cavidad. Es en esta zona donde empezará el regreso. En cambio, en el lado que da a la calle Teodora Lamadrid y que coincide con la zona más cercana al boquete, todavía hay que continuar los trabajos de consolidación.
El director general ha admitido que es difícil determinar con precisión cuándo acabarán estas actuacionesya que depende de la cantidad de cemento que admita el terreno. “Estamos hablando de semanas, en ningún caso de meses, pero no puedo decir hoy si serán dos, tres o cuántas semanas”, ha afirmado. La Generalitat prevé actualizar todos los viernes la evolución de los trabajos y anunciar qué fincas pueden quedar en condiciones de ser reocupadas.
Algunos vecinos han comunicado la aparición de nuevas grietas en sus viviendas. Ramírez ha explicado que las fincas se revisan a diario y que se monitoriza su integridad estructural. Según afirmó, todas las grietas detectadas hasta ahora son de carácter estético o compatibles con fisuras que ya existían y no indican un empeoramiento de la seguridad de los edificios.
La tuneladora
La tuneladora de la L9 está actualmente estacionada y prácticamente ha terminado de pasar por debajo de los últimos edificios de la calle Rubinstein. Ramírez ha aclarado que la máquina no está haciendo ahora el mantenimiento programado, sino que se ha detenido temporalmente su avance para evitar que sus movimientos interfieran en los datos de las pruebas que se realizan en el terreno.
«No estamos haciendo ningún mantenimiento programado. Como consecuencia de las comprobaciones que se han decidido, la tuneladora está estacionaria a la espera de que esto finalice», ha explicado. Una vez acaben las inyecciones y comprobaciones de consolidación, la máquina avanzará los pocos metros que le quedan hasta el punto donde ya estaba previsto efectuar su mantenimiento.
La Generalitat también ha abierto una investigación para determinar las causas del boquete. Ramírez ha indicado que la sobreexcavación es una de las hipótesis que se estudian, pero ha puntualizado que también existen otras y que todavía no se puede confirmar ninguna causa.
Ayudas
El Gobierno prevé aprobar el próximo martes medidas económicas para los comerciantes y los vecinos afectados. En el caso de los negocios, se habilitará una línea de emergencia a través del Instituto Catalán de Finanzas para afrontar gastos como salarios y alquileres. La delegada del Gobierno en Barcelona, Pilar Díaz, ha avanzado que los comerciantes podrían disponer de esa liquidez antes de que acabe julio, mientras que más adelante se abordarán otras compensaciones.
Para los vecinos, se trabaja en un fondos para cubrir los gastos derivados del desalojo y en un posible anticipo para quienes todavía no puedan volver a casa. Los alojamientos en hoteles continuarán a cargo de Infraestructuras de la Generalitat.
El Ayuntamiento mantendrá los servicios de atención y seguridadcon presencia de Bomberos, Protección Civil y la Guardia Urbana, que seguirá custodiando las llaves de los edificios. Barcelona Activa también seguirá asesorando a los comercios afectados. “Mientras esto no esté resuelto totalmente, los servicios municipales estarán continuamente a pie de calle”, ha afirmado el teniente de alcaldía Albert Batlle.