Cinco años de LOPIVIO en Cataluña: la protección avanza, pero con desigualdades territoriales y falta de recursos


La Ley orgánica de protección integral a la infancia y la adolescencia ante la violencia (LOPIVI) acaba de cumplir cinco años. Cataluña es uno de los territorios donde más se ha desplegado, especialmente a través del modelo Barnahus. Sin embargo, las entidades sociales alertan de que su aplicación sigue siendo desigual, por lo que reclaman más inversión, más formación para los profesionales, una mejor coordinación entre los sistemas y servicios y medidas para reducir las desigualdades territoriales.

En abril de 2021, el Congreso aprobó la LOPIVIOuna normativa que incorporaba avances importantes en la legislación en materia de protección a la infancia. Con ella, se eliminaba la custodia compartida en caso de violencia de género, se establecía que todo el mundo está obligado a denunciar abusos o violencia contra menores de edad y ampliaba el plazo de prescripción de delitos de abuso a niños de 18 a 25 años.

Cinco años después, la Plataforma de Infancia de Cataluña (PINCat) y la Mesa del Tercer Sector han presentado el dossier Cataluña Social El despliegue de la LOPIVIO en Cataluña: de la ley a la protección efectivael cual analiza los avances, dificultades y retos en su aplicación.

Un despliegue desigual

El documento concluye que la LOPIVIO ha hecho avanzar la protección de la infancia en Catalunya, pero su despliegue sigue siendo desigual. Apuntan a ámbitos que han avanzado mucho, como la educación, pero alertan a otros, como la familia, el ocio o el deporte, que todavía no tienen el mismo nivel de desarrollo.

La principal barrera es la desigualdad territorial: el acceso a los recursos sigue siendo desigual según el territorio, especialmente en salud mental infantil y juvenil, y para familias en situación vulnerable, de origen migrado o monoparentales.

Además, las entidades sostienen que la prevención es todavía insuficiente, la formación de los profesionales es desigual y la coordinación entre servicios presenta dificultades, lo que dificulta compartir información y dar respuestas ágiles ante las situaciones de violencia.

El informe también alerta de que muchos niños y adolescentes todavía no conocen bien los canales de ayuda y denuncia. Además, en ámbitos como el ocio y el deporte, la implantación de las figuras de protección es muy desigual y la figura del delegado o delegada de protección todavía no está suficientemente definida.

“La conclusión de las entidades es clara: la protección no puede depender del lugar donde vive el niño, ni del espacio donde está, ni de los recursos o del servicio que le atiende. Debe ser una garantía igual para todos los niños, vivan donde vivan”, ha apuntado José Antonio Ruiz, co-coordinador de la Plataforma de Infancia de Catalunya.

Más recursos y soporte en la prevención

El informe apunta que para consolidar la aplicación de la LOPIVIO en Cataluña es necesario incrementar los recursos humanos y económicos de los servicios de protección y garantizar una formación obligatoria y continuada para todos los profesionales. Además, instan a las instituciones a mejorar la coordinación entre los distintos sistemas y servicios, así como disponer de sistemas de información y datos compartidos.

En cuanto a los ayuntamientos y al tercer sector, el informe apuesta por reforzar la prevención y el apoyo a las familias, mejorar la coordinación local, promover la participación infantil y consolidar las políticas de protección y buen trato. También destaca la necesidad de fortalecer el trabajo en red entre entidades, impulsar la innovación y garantizar mecanismos de seguimiento y mejora continua de los servicios.

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