trenzas sin parada julio y agosto


El verano en Barcelona siempre trae un cambio de ritmo; los calles se apaciguan bajo el sol, pero en el subsuelo la ciudad aprovecha el respiro para transformarse y hacerse más amable. Con este espíritu de mejora, el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat de Catalunya dejará fuera de servicio la estación de Verdaguer de la L4 desde el próximo 6 de julio hasta el 30 de agosto. El motivo de este parón estival es avanzar en las obras de accesibilidad del intercambiador con la L5, unos trabajos que cuentan con una inversión de 8,6 millones de euros. Durante estas semanas, los convoyes de la línea amarilla circularán con total normalidad por las vías, pero pasarán de largo sin detenerse en los andenes.

La afectación se ha planificado de forma estratégica para coincidir con la época de menor movimiento en el transporte público de la capital catalana. Este puesto registra una media de 6.500 validaciones diarias durante el mes de julio, una cifra que disminuye hasta las 4.800 en agosto.

Para evitar sorpresas de última hora entre los vecinos y viajeros habituales, desde hoy mismo se ha desplegado una campaña con informadoras presenciales en las propias instalaciones, quienes se encargarán de avisar del cierre antes de que se suspendan los paros en la estación.

Un intercambiador libre de barreras

El objetivo principal de esta intervención, que forma parte de la primera fase de adaptación del intercambiador de Verdaguer, es facilitar el desplazamiento de las personas con movilidad reducida. El proyecto global contempla la instalación de tres ascensoresla renovación del pasillo de conexión sustituyendo las escaleras actuales por rampas y la incorporación de nuevas escaleras mecánicas.

Además, se ensancharán los accesos de escaleras fijas que conectan el vestíbulo de la L4 con los andenes y se modificará la cota del propio vestíbulo para diseñar recorridos que resulten completamente accesibles.

Los trabajos del parón estival

Aunque actualmente ya se están ejecutando de modo interno las obras civiles para adaptar el pasillo de correspondencia, el cual permanece cerrado desde el pasado mes de octubre, y los pozos donde se ubicarán los elevadores, el cierre total de la estación durante estos dos meses responde a la necesidad de realizar los trabajos arquitectónicos más complejos.

Durante este período en el que los trenes no abrirán sus puertas en Verdaguer, los operarios se centrarán en realizar el recrecido de los andenesla ampliación de las escaleras fijas y la modificación del forjado del vestíbulo de la L4.



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