
Malestar entre los grupos de fuego y la organización de la Fiesta Mayor de Sant Gervasi

Cultura
Carme Rocamora
Las grupos del fuego de Sarrià y el Farró -concretamente, Diablos Infantiles de Sarrià, Drac de Sarrià, Diablos y diablos de Sarrià y Diablos Farrófoc- han manifestado su malestar con la organización de la Fiesta Mayor de Sant Gervasi 2026que se celebra estas dos primeras semanas de junio. En uno comunicado que han hecho llegar a El Jardílas pandillas lamentan haber sido “excluidas” de las actividades de la festividad. “Nos preguntamos por qué algunas expresiones de la cultura popular, como los castellers o los gigantes, siguen teniendo su espacio y reconocimiento dentro de la Fiesta Mayor, mientras que las pandillas del fuego y los tamborileros quedan excluidos. Todas estas entidades forman parte del patrimonio cultural catalán y contribuyen de la misma forma a enriquecer la vida asociativa y festiva de los barrios”, apuntan en el escrito.
En Sant Gervasi, tradicionalmente se había celebrado un castillo de fuegos estático durante la Fiesta Mayor. Hace tres años, sin embargo, la comisión invitó por primera vez a las pandillas de fuego y tamborileros para hacer el primer correfoc de la Fiesta Mayor. Sin embargo, este año los organizadores han decidido regresar al histórico castillo de fuegos. Según explican en El Jardí, así lo decidió por mayoría la comisión.
Cuentan que se debe a múltiples factores, entre los que figura que el correfoc supone una alta dotación económica y logísticaya que contratar a los grupos y establecer los cortes de tráfico y medidas de seguridad, es mucho más complejo que un castillo de fuegos “sencillet”. “Todo lo valoramos de acuerdo con el presupuesto”, añaden. Desde la comisión, asimismo, lamentan que estos grupos cuestionen lo que la comisión de fiestas ha decidido asambleariamente. “Sólo faltaría que podamos decidir”, añaden.
En el comunicado, las colles reclaman a la comisión de fiestas que “abra una vía de diálogo” con las entidades afectadas para garantizar que todas las expresiones de cultura popular “sean tratadas con igualdad y respeto”, y desean que la decisión sea “reconsiderada” de cara a la próxima edición de la festividad.