Bonne reclama el edificio Bonnemaison a la Diputación por vía contenciosa


La Asociación Promotora del Centro de Cultura de las Mujeres Francesca Bonnemaison —conocida como La Bonne— ha presentado una reclamación formal por vía contenciosa contra la Diputación de Barcelona para recuperar la propiedad del emblemático edificio de la calle Sant Pere Més Baix

La histórica entidad feminista sostiene que la cesión del inmueble durante la dictadura franquista constituyó una incautación encubierta, y defiende que su reclamación queda amparada por la Ley de Memoria Democrática de 2022

Desde 2003, gracias a la movilización del movimiento feminista de Barcelona, ​​La Bonne ocupa una parte del edificio mediante convenios de cesión de uso con la Diputación. Actualmente, no existe ningún convenio vigente, una situación que la entidad considera insosteniblee

Barcelona, ​​28 de mayo de 2026 · La Asociación Promotora del Centro de Cultura de las Mujeres Francesca Bonnemaison —conocida como La Bonne— ha presentado una reclamación formal ante la presidenta de la Diputación de Barcelona, ​​Lluïsa Moret (PSC), para recuperar la propiedad del emblemático edificio de la calle Sant Pere Més Baix, 7-9 de Barcelona. La entidad alega que la cesión del inmueble durante la dictadura franquista fue una incautación encubierta, y se apoya en la Ley estatal de Memoria Democrática de 2022 para exigir su reversión.

Un origen histórico y pionera en Europa
El edificio tiene un extraordinario valor simbólico para el movimiento feminista catalán. En 1909, Francesca Bonnemaison impulsó la primera biblioteca pública de mujeres de toda Europa. En 1922, el Instituto de Cultura y Biblioteca Popular de la Mujer —creado, gestionado y financiado íntegramente por mujeres— se instaló definitivamente en el inmueble de la calle Sant Pere Més Baix. En su momento de esplendor, en los años veinte y treinta, cerca de 30.000 mujeres pasaban cada año por sus instalaciones, en las que se impartían desde clases de idiomas hasta formación profesional en ámbitos poco habituales para las mujeres de la época, como la delineación o la fotografía.

La incautación franquista
Según la documentación aportada por la asociación, basada en una investigación de la historiadora Isabel Segura y las juristas Marisa Fernández y Eugenia Canal, el Instituto funcionaba con plena normalidad y salud económica hasta julio de 1936. Terminada la Guerra Civil, las responsables de la entidad se encontraron bajo una presión creciente por parte de las nuevas autoridades franquistas. Pilar Primo de Rivera, jefe de la Sección Femenina de Falange, visitó el edificio en febrero de 1939, y en los meses siguientes la Falange maniobró para tomar el control.

En 1940, bajo estas presiones, la Junta General del Instituto acabó cediendo todo el patrimonio de la entidad —incluyendo el inmueble— a la Diputación de Barcelona, ​​con la condición explícita de que se continuara la obra social del Instituto. Bonne considera que aquella cesión no fue voluntaria sino forzada, y que el pretexto de dificultades económicas que se alegó era falso, como demuestran las actas de la entidad.

La naturaleza real de la operación quedó al descubierto dos años después: en 1942, la Diputación cedió gratuitamente el edificio a la Sección Femenina de Falange durante 25 años, vulnerando de forma flagrante la condición pactada. La formación asumió su dirección con plena libertad, sin ninguna injerencia que no fuera la de la «jerarquía política del Movimiento».

Un incumplimiento que se ha alargado décadas La Bonne recuerda que la condición de la cesión -continuar la obra cultural y social del Instituto- nunca ha sido cumplida por la Diputación. Con el paso de los años, el edificio acogió una escuela de ingeniería de la Universidad Politécnica, y posteriormente el Institut del Teatre, usos totalmente ajenos a la cultura de las mujeres.

Desde 2003, gracias a la movilización del movimiento feminista de Barcelona, ​​La Bonne ocupa una parte del edificio mediante convenios de cesión de uso con la Diputación. Sin embargo, la entidad subraya que en la actualidad no existe ningún convenio vigente, y que la situación es insostenible.

El fundamento legal: la Ley de Memoria Democrática
La reclamación de La Bonne se fundamenta en el artículo 31 de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, que reconoce el derecho al resarcimiento de los bienes incautados por razones políticas, ideológicas o de conciencia durante la Guerra Civil y la dictadura. La ley reconoce expresamente a las asociaciones feministas e instituciones educativas como entidades con derecho a reclamar esta restitución, y hace una mención especial a la represión sufrida por las mujeres que desempeñaron un papel activo en la vida intelectual y cultural del país.

Subsidiariamente, si la cesión fuese considerada legalmente válida, La Bonne pide la resolución del contrato por incumplimiento de la condición esencial que la motivaba, de acuerdo con el artículo 1.124 del Código Civil.

La entidad ha anunciado también que incluirá el inmueble en la base de datos de bienes incautados por el franquismo que elabora el grupo de investigación ISOCAC de la Universidad Rovira i Virgili, un proyecto financiado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática concebido como herramienta de apoyo para reclamaciones judiciales.


La Bonne – Centro de Cultura de Mujeres Francesca Bonnemaison agrupa a más de 90 entidades y es un vivero de producción, cocreación y difusión de cultura de mujeres que trabaja con especialidad los ámbitos audiovisual y performático. Con un posicionamiento claramente político y singular, se presenta como un espacio de encuentro, intercambio y creación de aquellas actividades que conciben el arte y la cultura como herramientas de transformación social, y como uno de los pocos espacios públicos tienen las creadoras en el centro de la ciudad.





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