
La asociación que ofrece experiencias y comunidad a las mujeres que están en casa por diferentes motivos
La Tribu es Femenina es una asociación que creó hace cinco años Cristina Arola justo después de nacer uno de sus hijos. “Me di cuenta de que, cuando estamos en casa, muchas mujeres tenemos la autoestima muy tocada y no nos valoramos”, explica Arola.
A partir de ahí tuvo la idea de crear un espacio donde las mujeres que están en casa por diferentes motivos —ya sea paro, crianza, enfermedad, jubilación o teletrabajo— pudieran “juntarse, cerrar filas y visibilizarse”. En estos momentos el proyecto, que ofrece encuentros virtuales y cursos, cuenta con un centenar de socias y 4.000 mujeres registradas de todo el Estado. Las impulsoras quieren darle un empujón y llegar a más público. “Nos queda mucho trabajo por hacer”, asegura Arola.
La Tribu es Femenina es una asociación sin ánimo de lucro que nació para “romper con el aislamiento que sienten muchas mujeres cuando, por distintos motivos, pasan muchas horas en casa”. El proyecto está abierto a todo tipo de mujeres: “Desde mujeres que están cuidando, otras que están pasando por procesos de enfermedad, que están en paro, jubiladas o que trabajan desde casa”. “Queremos romper con el aislamiento que sienten y fomentar el sentimiento de piña”, dice Arola.
La asociación, además de ofrecer un espacio de encuentro entre las mujeres, también programa cursos y talleres virtuales de distintas temáticas. De hecho, Arola explica que la mayoría de cursos que organizan “surgen de la misma comunidad” y, por tanto, son las mismas socias las que los imparten. “Es muy bonito porque como estas mujeres se empoderan porque están compartiendo su pasión con otras mujeres”, ha relatado.
Entre otros, se organizan cursos de cocina, clubes de escritura y lectura, talleres de manualidades o un cinefórum. Además, también se organizan otras actividades paralelas como una sesión mensual con una psicóloga.
Concha Mateo, precisamente, es una de las socias que también imparte talleres en el grupo. Vive en Granollers y está implicada con la asociación casi desde sus inicios y ofrece un taller de escritura creativa. Concha está jubilada y dedica mucha parte de su tiempo libre a la escritura y el voluntariado. “De entrada piensas que no estás haciendo gran cosa, pero llegas a mucha gente y eso te hace emocionar”, relata Mateo.
Aurélie Mompel es estudiosa de astrología psicológica y llegó a la asociación justo después de pasar por un proceso oncológico bastante largo. Vive en Palau-solità y Plegamans y, aunque asegura no tiene mucho tiempo libre, le gusta participar del proyecto siempre que puede: “Para mí la Tribu es juntar a personas que no tienen nada que ver entre ellas y que de ahí salga algo bonito y divertido”.
Ahora, la asociación quiere dar un nuevo impulso y llegar a más socias. Por eso, están organizando presentaciones del proyecto en diferentes puntos del territorio. Arola recuerda que en España “hay más de cinco millones de mujeres que pasan gran parte de su tiempo en casa por varios motivos”, por tanto, admite, “aún nos queda mucho trabajo por hacer”.
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