
La intimidad

Opinión
Gloria Vilalta
Cada uno tiene un concepto diferente respecto a la palabra intimidadporque ya de por sí habla de cada persona. He mirado en el diccionario, y la definición según el Diccionario General de la Lengua Catalana es:
- figuradamente
- interior 2 2
- plural Cosas privadas, secretas, de una persona, una pareja, etc.
Por otra parte, según el diccionario de bioética de DEMCAT, la definición es: “Espacio de una persona, tanto físico como mental, que no debería invadirse sin consentimiento.”
Nota
- 1. La intimidad es individual y, por tanto, subjetiva.
- 2. Aunque el concepto de intimidad puede equipararse al de privacidad, que es la calidad de lo coto al público (aunque incluya relaciones interpersonales), la intimidad puede implicar un reducto más personal y menos accesible a los demás.
Tenemos claro, pues, que es un término subjetivo e individualy que es un espacio tanto físico como mental. Hay un libro que me gustó mucho y habla muy bien de este tema. Se llama La intimidadde Francisco Torralba.
Los pensamientos, los sentimientos, las vivencias de cada persona, forman parte también de su intimidad y, por tanto, de quién es.
En casa
Nuestro hogar es también un espacio íntimo, sobre todo nuestro cuarto. Todo lo que hay allí, las imágenes, los muebles, los objetos, los colores, e incluso la disposición o distribución, hablan de la persona o familia que vive allí. Éste es un aspecto importante del Fengshui. Por eso, cuando alguien me abre las puertas, considero que está haciendo un acto de confianza; me abre las puertas también a su mundo interno, a su intimidad.
El hogar es un espacio que no enseñamos a cualquiera, un espacio que se abre cuando tú quieres. Como en el caso de la proximidad física, sin embargo, cada uno siente un nivel de intimidad diferente. Hay quien nunca dejaría la casa, y hay casas que están abiertas a todo el mundo.
Sea cual sea el nivel de intimidad que queramos, es un espacio que nos pertenece, y que, por tanto, necesitamos cuidar a todos los niveles. Cuidarlo significa a nivel físico ya nivel energético, es decir, cuidando a quien entra en nuestro hogar. En este sentido, si alguien se nos hace desagradable, valdrá la pena abrir ventanas, pasar un incienso, o hacer algún ritual para volver a aumentar la energía y sentir que ese espacio vuelve a estar “limpio”. De hecho, cuando hay un robo, la gente explica que lo que más cuesta digerir es que unos extraños hayan entrado en casa y te hayan removido las cosas. Es una violación de tu espacio y, por tanto, de tu intimidad. ¡Cuidémoslo! Cuidemos como parte de nuestro interior, de nuestra intimidad. Porque lo es.