
Creamos una caja de resistencia para hacer posibles las huelgas de alquiler – Sindicat de Llogateres
El Sindicato de Inquilinas de Cataluña, el Sindicato de Inquilinas de Madrid y la Fundación Coop 57 hemos creado una estructura económica ad hoc para hacer posibles las huelgas de alquileres: una caja de resistencia. Esta herramienta nace coincidiendo con el inicio de las huelgas de alquiler de cientos de inquilinos contra La Caixa en Catalunya y contra Nestar en Madrid, pero se utilizará para todas las huelgas de alquiler que impulsamos a partir de ahora. El objetivo es sostener económicamente las huelgas a través de donaciones solidarias y poder cubrir los gastos económicos de las acciones legales que emprendemos, dar cobertura jurídica a las huelguistas y desplegar los recursos logísticos y organizativos necesarios.
Las huelgas de alquiler han venido para quedarse
El 23 de noviembre lo dejamos claro: caminemos hacia la huelga de alquileres. Y así lo hemos hecho. La huelga de alquileres es una herramienta de lucha sindical que hemos incluido en nuestro repertorio para avanzar en la defensa del derecho a la vivienda. Las huelgas de alquiler son una herramienta de lucha colectiva que siempre cuenta con una organización fuerte detrás y que tiene como objetivo poder conseguir unas demandas concretas hacia un rentista, normalmente, gran tenedor. Esta herramienta, siempre la utilizamos dentro de una estrategia más ancha, donde los inquilinos organizados deciden en todo momento cómo y cuándo se desarrolla la huelga.
Actualmente, en Cataluña, hay una cincuentena de familias inquilinos de viviendas de protección oficial de La Caixa que han decidido ir a la huelga con el objetivo de que sus hogares pasen a formar parte de la vivienda pública. En Madrid, cientos de familias inquilinos de Nestar están en huelga parcial contra el cobro ilegal del IBI y otros gastos.
Del 23 al 5a: la lucha se intensifica
El 5 de abril volveremos a salir a la calle para dejar claro que el conflicto por la vivienda sigue. Desde el 23N, hemos intensificado la organización: hemos puesto en marcha brigadas inquilinos en varias ciudades en cientos de bloques de pisos de grandes tenedores a fin de acabar con los abusos y conquistar derechos a través de la lucha sindical y posibles huelgas de alquiler.
Mientras, el gobierno ha optado por medidas que benefician a los propietarios en lugar de garantizar el acceso a la vivienda: ha anunciado la eliminación del 100% del IRPF para los rentistas, mientras los inquilinos seguimos destinando casi la mitad del sueldo a la vivienda. Asimismo, insiste en que la solución pasa por construir más viviendas, mientras las actuales viviendas protegidas siguen privatizándose y están en manos de fondos de inversión. Pese a contar con una regulación de alquileres en lugares como Catalunya, siguen protegiendo el mercado especulativo de los alquileres temporales y los colivings y promoviendo la expulsión masiva de miles de inquilinos. Ante esta situación, el 5A salimos a la calle en las principales ciudades del Estado para dejar claro que la vivienda o es un negocio o es un derecho.