
Cazuelas responde a las trabas en la prórroga del alquiler
Sociedad
Sofía Puvill Balcells
Laia, vecina del barrio de Cassoles, ha intentado acogerse a la nueva prórroga de contratos de alquiler, pero la propiedad le ha parado los pies. “Ayer me escribieron diciendo que no aceptaban la prórroga y que estaban a la espera de la resolución parlamentaria”, explica en El Jardí. Una respuesta que, según denuncia, no se ajusta a lo que establece la normativa actual, ya en vigor.
Lleva más de doce años viviendo en el mismo piso, aunque su situación contractual ha estado marcada por la inestabilidad. “Desde 2020 estoy encadenando prórrogas anuales. Cada año estás pendiente de si te renovarán o no, es una situación de indefensión absoluta”, asegura. Este año, por primera vez, la propiedad le ha comunicado que se trata de la última renovación, “sin margen para negociar”. Ante este escenario, ha decidido asistir a la asamblea que el Sindicato de Vivienda del barrio ha convocado para el próximo lunes 20 de abril en Vil·la Urània; como también lo ha hecho el Sindicato de Alquiladoras a escala conjunta, en varios barrios y ciudades.
Se trata de una asamblea abierta con el objetivo de informar y asesorar al vecindario sobre las nuevas opciones de prórroga de los contratos de alquiler. El encuentro llega en un momento clave, marcado por la reciente entrada en vigor de un decreto que permite, en determinados casos, alargar los contratos hasta otros dos años. El Congreso de los Diputados votará el decreto el próximo 28 de abrily, según la voz sindical, lo más probable es que lo tumben.
Según explican desde la organización, la convocatoria responde a el aumento notable de consultas recibidas en las últimas semanasespecialmente por parte de personas a las que les finaliza el contrato este 2026. Este año coincide con el vencimiento de un gran grueso de alquileres formalizados durante los años posteriores a la pandemialo que ha generado una situación de presión creciente sobre el mercado residencial del barrio.
En este sentido, Albert, miembro del sindicato, insiste en la urgencia del momento: “Es una ventana de oportunidad que está a punto de cerrarse. Hay mucha gente a la que se le acaba el contrato ahora y puede acogerse a esta prórroga”. el proceso es relativamente sencillo, pero “requiere conocer bien los pasos”. Se trata de enviar una solicitud formal a la propiedad, por burofax. “Una vez expresas la voluntad, la ley ya te ampara”.

Itziar, otra miembro de la organización desde su creación y de la COSHAC, no se encuentra entre las personas que pueden acogerse a la prórroga. “No soy un caso afectado directamente“, matiza. Sin embargo, participa activamente en el Sindicato de Vivienda de Cazuelas y, según relata, varias personas que ya han tramitado la prórroga están encontrando resistencias: “Hay compañeras que ya han enviado el burofax y la propiedad les está diciendo que hasta que no se convalide el decreto no lo aceptarán. Y esto no es así”.
“La fuerza que tenemos es colectiva”
El grupo de vivienda mantiene que el encuentro servirá para explicar de forma detallada en qué consiste esta nueva prórroga, qué requisitos hay que cumplir y qué pasos deben seguirse para solicitarla. En concreto, se facilitarán plantillas y se ofrecerá soporte práctico para tramitar la petición, que debe comunicarse formalmente a la propiedad oa la inmobiliaria.
“Lo que haremos el lunes es muy práctico”, explica Albert. “Comprobaremos caso por caso si la persona puede acogerse y le ayudaremos a rellenar los documentos. También explicaremos cómo enviarlos correctamente, porque esto es clave para que tenga validez”. Añade que “hay gente que no ha enviado nunca un burofax y esto puede generar dudas”.
La sesión incluirá, además, una introducción al funcionamiento y objetivos del sindicato, así como al marco general de la lucha por el derecho a la vivienda. “No es sólo contar un trámite. Queremos que la gente entienda de dónde sale esta medida y que se organice”, señala. “La fuerza que tenemos es colectivay estos momentos son también una oportunidad para reforzarla”, sostiene.
Para hacer frente a la previsión de asistencia, se habilitarán dos salas en Vil·la Urània y se prevé organizar una asamblea específica centrada en esta cuestión. Desde el Sindicato también remarcan la importancia de llegar a todo el territorio: “La idea es que esto no se quede sólo en una asamblea, sino que se pueda replicar en otros barrios aprovechando la red que ya existe”. A propósito de ello, desde el Sindicato avisan que el plazo es muy corto y “que lo más probable es que no se alargue. Es un derecho que, si no se ejerce ahora, puede perderse”.
Necesidad de espacios
En cuanto al caso de Laia, interpreta que la negativa de la propiedad responde a una estrategia para esquivar la regulación de precios: “En zonas tensionadas no pueden subir el alquiler, así que les interesa que se vayas para poder hacer un nuevo contrato con un precio más alto”. Sin embargo, asegura que mantendrá la solicitud de prórroga, pese a la incertidumbre sobre cómo acabará aplicando la ley.
La vecina también denuncia las dificultades para acceder al asesoramiento institucional: “Pedí cita y me la daban muy tarde, y después me derivaron a otro servicio sin hora hasta casi el último día”, explica, denunciando la falta de recursos ante el aumento de casos.
Desde el sindicato insisten en que “si lo haces dentro del plazo, la prórroga debería aplicarse automáticamente”. Al mismo tiempo, Itziar añade los posibles litigios con la propiedad “deberán afrontarse más adelante”. Vinculada al sindicato desde sus inicios, destaca también la importancia de la organización colectiva en ese momento. “Todas las personas que teníamos con problemáticas de alquiler coincide en que ahora se les acaba el contrato”, apunta. Este contexto refuerza, según dice, la necesidad de espacios como la asamblea del lunes para compartir información.