Parado a último minuto el desahucio de Juanjo – Sindicato de Alquiladoras


Esta mañana, en Ciutat Meridiana, se ha detenido in extremis el desahucio de Juanjo, un vecino histórico y militante del derecho a la vivienda, gracias a la movilización de más de un centenar de vecinas y compañeras del Sindicato de Alquiladoras, el Sindicato de Vivienda de Nou Barris y otros sindicatos. La comitiva judicial se vio forzada a suspender la orden hasta octubre.

Una situación absurda por culpa de la dejadez de Cerberus

La suspensión del desahucio dependía de un trámite burocrático que no había llegado a tiempo por culpa de la dejadez de Cerberusel fondo buitre propietario del piso. La absurdidad de la situación era evidente: a pesar de que había una solución acordada entre el Sindicato y Cerberus, éste no había pedido la suspensión judicial del desahucio. Esto mantuvo hasta última hora la posibilidad de un desahucio totalmente injustificado y el despliegue de un operativo policial totalmente desproporcionado y pagado con dinero público.

Una solución que pasa por la alianza entre Techo Cívico y el Sindicato de Alquiladoras

Hace semanas que existe una propuesta formal y pactada de compra de la vivienda de Juanjo a través de un convenio de colaboración entre el Sindicato de Alquiladoras y Techo Cívico. La misma propiedad abrió la puerta a esta operación para evitar el desahucio. El 29 de abril, un día antes del primer lanzamiento de Juanjo, Techo Cívico presentó una oferta de adquisición al mismo precio que pedía Cerberus, con el objetivo de que Juanjo pudiera seguir viviendo en su piso y que la vivienda pasara a ser de titularidad colectiva, fuera del mercado especulativo. Durante las últimas semanas, se han acelerado los trámites por la compra y la firma del contrato de arras, pero Cerberus ha tenido una actitud totalmente despreocupada y pese a que toda la documentación ya estaba enviada y el contrato de arras preparado para firmarse, en ningún momento pidió la suspensión judicial del desahucio.

Detenido gracias a la presión y la fuerza colectiva

El paro de hoy es una victoria vecinal, pero no definitiva. Si no hubiéramos sido un centenar de personas determinadas a puerta de Juanjo, los dispositivos de antidisturbios que nos rodeaban hubieran actuado y no hubiésemos tenido tiempo para ejercer la presión necesaria para que la orden de suspensión llegara a juzgados y la comitiva judicial.

El Sindicato confía en poder anunciar la resolución del caso durante las próximas semanas. Mientras, dejamos claro que no vamos a permitir que se ejecute ni un solo desahucio más cuando hay soluciones viables sobre la mesa. Continuaremos organizadas y en la calle para defender el derecho a la vivienda.



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