
Barcelona avanza hacia la universalización de la etapa 0-3 años y crea más guarderías
El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado una proposición impulsada por BComú y transaccionada con Junts para impulsar un plan de ciudad para avanzar hacia la universalización de la etapa 0 a 3 años y reforzar la red de Guarderías Municipales. La iniciativa ha prosperado con los votos favorables de los comunes, Junts, ERC y el PSC, y los votos en contra del PP y Vox. El acuerdo contempla crear un mínimo de doce nuevos centros municipales antes de 2031 y recuperar “el ritmo de crecimiento de los mandatos anteriores”.
También plantea aprobar el reglamento que debe regular la integración voluntaria de centros privados en la red pública municipal y mejoras laborales.
Además, el texto incluye el impulso de herramientas urbanísticas, como modificaciones del Plan General o planes especiales de equipamientos, para acelerar la construcción de nuevos centros y garantizar plaza a todas las familias que lo soliciten.
También prevé incrementar el personal educativo para mejorar las condiciones laborales y reducir las ratios de niños por aula, con el objetivo de favorecer una educación más inclusiva. Finalmente, el acuerdo insta a la Generalitat a ampliar las condiciones actuales de financiación, que ya se aplican a los niños de I2, también a los niveles de I0 y I1.
El concejal de Barcelona en Común, Pau González, ha defendido la propuesta exponiendo que la educación 0-3 es “uno de los grandes retos sociales de la ciudad” y acusando al gobierno del PSC de “desidia”. Advirtió que actualmente Barcelona tiene 9.000 plazas públicas de guardería y remarcó que sólo el 66% de las familias que lo piden consiguen una plaza. En esta línea, calculó que una de cada tres familias se queda fuera del sistema.
Por todo ello ha reclamado recuperar el ritmo de creación de plazas, desbloquear el reglamento de integración de centros privados y mejorar las condiciones educativas y laborales en la red de guarderías “empezando por añadir una educadora más a cada una de las escuelas”.
Desde Junts, la concejala Neus Munté ha manifestado el apoyo de su grupo a la propuesta, aunque admitió que “no dará respuesta inmediata a las familias que se quedan sin plaza”. Asimismo, puso en duda la efectividad del reglamento para integrar centros privados y defendió ayudas directas para las familias que se quedan sin plaza pública y deben optar a guarderías privadas. En esta línea, ha apostado por un modelo que tenga en cuenta todos los recursos disponibles, “tanto públicos como privados, sin perder oferta”.
Por su parte, la concejala de Educación, Sara Belbeida (PSC), ha justificado el voto favorable del gobierno municipal asegurando que comparten el objetivo de la universalización, pero ha considerado que la propuesta “se queda corta en previsión”. Ha detallado que el ejecutivo ya tiene previsto un calendario con once nuevas guarderías hasta 2031 y otras cuatro en fase de estudio, y ha defendido que el reglamento de integración de centros privados se está trabajando con “rigor”, garantizando dotación presupuestaria, seguridad jurídica y buenas condiciones laborales. También ha remarcado que el crecimiento de la red debe hacerse “con criterio y calidad”, y ha asegurado que el consistorio ya trabaja tanto en planeamiento urbanístico como en la mejora de las plantillas.
Rosa Suriñach (ERC), ha valorado positivamente la iniciativa al considerar que es necesario aumentar plazas, acelerar la construcción de nuevas escuelas e incorporar centros privados que lo deseen en la red. También defendió la necesidad de incrementar el número de profesionales y abrió el debate sobre posibles ajustes del modelo actual, como la reorganización del I0 o la creación de más espacios familiares.
PP y Vox critican la propuesta
Desde el PP, Antonio Verdera se mostró crítico con la propuesta, pese a reconocer la importancia de la etapa 0-3 y la necesidad de mejorar las condiciones del sector. Ha acusado al gobierno de querer imponer un “modelo ideológico” y ha defendido la convivencia entre la oferta pública y privada. Según el ‘popular’, los requisitos planteados dificultan la integración de centros privados y limitan la libertad de elección de las familias”.
El concejal Liberto Senderos de Vox, también ha votado en contra de la iniciativa al considerar que “coarta la libertad de elección” y apuesta por un “mayor control” y un modelo masivo de gestión pública. Asimismo, ha criticado la integración de centros privados en la red pública y ha cuestionado el modelo lingüístico de las guarderías municipales.
Suscríbete al boletín de Social.cat para recibir las últimas novedades en tu correo.