
Mili KK, la histórica lucha contra el servicio militar obligatorio
- El espectáculo de teatro documental verbatim se reestrena en Texas para recordar el movimiento de desobediencia civil que puso fin a la ‘mili’
- Mili KK reconstruye una de las historias más potentes y olvidadas de nuestra democracia: la de la objeción de conciencia y la insumisión que culminaron con el fin del servicio militar obligatorio
- Tras su éxito en el Temporada Alta, en Barcelona y de gira por Cataluña al año, vuelve a los escenarios este emocionante montaje, dirigido por Marc Angelet, con Rafa Delacroix, Joan Marmaneu y Xavi Navarro


A partir del 13 de abril, y sólo durante cuatro semanas, el Teatro Texas acogerá MILI KKuna impactante obra de teatro documental verbatim que plasma la riqueza creativa, combativa y utópica del movimiento de la Objeción de Conciencia y la Insumisión. Dirigida por Marc Angelet y con dramaturgia de Jumon Erra y Marc Angeletestá protagonizada por Joan Marmaneu, Rafa Delacroix y Xavi Navarro. Un espectáculo que combina diversas texturas teatrales para retratar la fuerza y el compromiso de los jóvenes insumisos. MILI KK vuelve a los escenarios ocho años después de su estreno coincidiendo con un momento en el que muchos países vuelven a platearse el rearme y la obligatoriedad del servicio militar.
Treinta años de lucha contra el servicio militar obligatorio
Durante gran parte del siglo XX, el servicio militar obligatorio fue una institución central en España. Todos los hombres jóvenes debían cumplir la conocida “mili”, una obligación que implicaba pasar meses o años en el ejército. Pero a finales del franquismo empezaron a aparecer las primeras voces disidentes. En 1971, Pepe Beunza se convirtió en el primer objetor de conciencia en el Estado español, negándose a realizar el servicio militar por motivos pacifistas. Su decisión le costó tres años y dos meses de cárcel, un ejemplo de la represión que sufrían aquellos que se oponían al sistema.
La objeción de conciencia consistía en negarse a participar en el servicio militar por convicciones morales o religiosas. Con el paso del tiempo, este movimiento evolucionó hacia la insumisión, una forma de resistencia aún más radical: los jóvenes no sólo rechazaban la mili, sino también las alternativas impuestas por el Estado, asumiendo el riesgo de juicios y encarcelamiento. Durante las décadas de los ochenta y noventa, el movimiento creció y ganó una gran visibilidad social. Según explica el director de la obra, se trataba de “un movimiento de desobediencia civil muy potente a nivel europeo” que, pese a su importancia, ha quedado en gran parte fuera de la memoria colectiva.




El regreso de un pequeño gran éxito de la cartelera teatral
Mili KK se estrenó en 2018 en el marco del Festival Temporada Alta con un gran éxito y contó con una posterior gira por Cataluña y una temporada en Barcelona, en La Seca Espai Brossa. El espectáculo logró sacudir la memoria histórica y homenajear a toda una generación de jóvenes que cambiaron definitivamente el país. Ahora, ocho años después de su estreno, vuelve a la cartelera con algún cambio de reparto, pero manteniendo la esencia de la producción original.
La pieza, con dramaturgia de Jumon Erra y Marc Angelety dirigida por el propio Angelet, utiliza el teatro documental para acercar al público los testimonios reales de aquellos jóvenes, así como de familiares, militares y jueces. Joan Marmaneu, Rafa Delacroix y Xavi Navarro interpretan a varios personajes, recreando los testimonios reales. Mili KK combina teatro documental y música para plasmar la riqueza creativa, combativa y utópica del movimiento de la Objeción de Conciencia y la Insumisión.




La memoria histórica que dialoga con el presente
Pese a que la obra retrata un movimiento que se acabó hace 25 años, las reflexiones de MILI KK resultan especialmente oportunas en un momento de auge de la extrema derecha y de rearme de varios países. La obra muestra cómo las decisiones individuales pueden influir en el cambio social y cómo los movimientos pacifistas pueden dejar una huella duradera. El montaje abre debate sobre derechos individuales, desobediencia civil y memoria democrática. Por este motivo, a lo largo de la temporada que realizará en el Teatro Texas, el espectáculo contará con cuatro conversaciones postfunción con expertos en el movimiento de Insubmisión y la desobediencia civil, en las que participarán personalidades como Martí Olivella, Jaume Asens o Jordi Armadans.
Desde el Teatro Texas, aseguran que tienen la intención de continuar programando espectáculos de memoria histórica, como han hecho anteriormente con El maestro y el marsobre la historia del maestro catalán Antoni Benaiges (Cia Mar Vivir, Eu Manzanares) o Títuba. Bruja, negra y ramera (Denise Duncan), sobre las mujeres perseguidas acusadas de brujería. Con esta línea de programación, el teatro tiene la voluntad de invitar a la reflexión en clave de memoria democrática.