
La escuela del futuro pasa por leer, escribir y conversar

Todos estos parlamentos proporcionaron miradas sobre la evolución de la escuela catalana en los últimos cien años, con algunos apuntes personales, pero quizás el discurso del alcalde fue el que aportó una visión histórica más completa. Collboni relacionó al Técnico Eulalia con el movimiento de la Escuela Nueva, de la educación activa y destacó la resistencia durante la dictadura, pidiendo un reconocimiento para la escuela por su voluntad de compromiso con las pedagogías avanzadas y el compromiso con la educación.
La parte central de la jornada fue la mesa redonda que reunió Lucas Gortazardoctor en Economía de la Educación; Marco Francodecano de la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna-URL, y Gemma Lienasescritora y experta en coeducación. El periodista Jofre Llombart asumió de forma brillante la presentación y moderación de la mesa.
A la pregunta que destacarían de la educación de los últimos cien años en todo el mundo, Gortazar indicó su “universalización” y la persistencia del modelo: aula, maestro, alumnos, mesas, sillas, pizarra…, esta “fábrica” no ha cambiado. Franco indicó que la escuela es vida y, por tanto, tiene capacidad de adaptación, como siempre ha mostrado la escuela catalana. Y Lienasespecialmente acertada, aportó que la escuela forma a personas, enseña a pensar, a tener criterios y conciencia crítica para convertirlos en ciudadanos libres. Pero alertó de que, sin querer ir en contra de la tecnología, se está perdiendo el prestigio de las humanidades. También advirtió de las dificultades de la comprensión lectora en muchos alumnos, lo que implica un aumento del analfabetismo funcional. Fomentar la lectura es esencial, y también es una buena práctica ayudar a los niños a crear su biblioteca personal.
Pese al mayor respeto por el avance de la tecnología, los expertos hicieron muy pocas menciones a la IA, a los móviles o las tabletas. Y hicieron hincapié, como resumió Franco, en promover la lectura, la escritura y la conversación como pilares de la educación del futuro. Aún así, también se denunció que el gran problema lo tenemos en la secundaria, que los maestros están mal pagados y que faltan recursos. Gortazar también indicó que la escuela concertada es más flexible que la pública, lo que le ayuda a ser más adaptable a los cambios. La guinda del acta fue el concierto de la Coral Sant Jordi, que interpretaron la composición para coro y orquesta El Mirador, de Josep Vila y Casañas, una obra-mosaico que reúne tonadas de hasta veintinueve canciones tradicionales catalanas.