
Verónica Pallini: “La investigación y la innovación son el motor de L’Autèntica”.
Con una trayectoria que atraviesa la práctica artística, la investigación académica y la gestión cultural, Verónica Pallini es una mujer entusiasta que ha capitaneado los 20 años de L’Autèntica Teatre, convirtiendo el teatro en un espacio de investigación, compromiso e innovación. Doctora en antropología social, actriz, directora y docente con más de tres décadas de experiencia pedagógica, fundó Porta 4 en el barrio de Gràcia, embrión de lo que hoy es la sala de la calle Martí, en Gràcia. Desde 2020, L’Autèntica impulsa una línea de creación propia que combina instalaciones inmersivas para la primera infancia con proyectos de teatro documental centrados en la investigación social y las nuevas dramaturgias.

¿Cómo empezó L’Autèntica, hace 20 años?
Todo empezó en 2006, con clases de teatro y la posterior fundación de Porta 4 en 2009-2010. El proyecto se enfocó en proporcionar una plataforma para compañías. Tras un cambio de sede y de enfoque en 2019, la escuela pasó a llamarse L’Autèntica, centrándose en la exhibición dedicada a la primera infancia (0-6 años) y expandiendo la productora con líneas de instalaciones inmersivas para la primera infancia y teatro documental.
¿Así que el germen fue una escuela de teatro?
En mayo de 2006 yo ofrecía clases de teatro en mi casa, después de asesorar a diversos gobiernos en políticas culturales, pero sentía la necesidad de volver a la esencia del teatro. El primer grupo de estudiantes que tuve fue muy especial y motivó la fundación de la escuela y mi posterior tesis doctoral sobre el proceso creativo del actor desde la antropología. Pero en 2009, la subida del precio del alquiler a causa de la especulación inmobiliaria hizo que nos trasladáramos a un local en Gràcia, donde nació la sala Porta 4.
¿Y en ese momento es cuando arrancó la exhibición, verdad?
Sí, Porta 4 surgió en 2009-2010, en plena crisis, junto a otras salas bautizadas como “las salas de la crisis”, como la Flyhard, Atrium o Akadèmia. Yo nunca he querido programar, no es mi campo, pero decidimos crear un espacio de plataforma para compañías porque hacían falta lugares de exhibición. El proyecto creció rápidamente e incluimos una gran cartera de cursos de teatro y cine para todas las edades. El espacio se quedó pequeño, pero queríamos quedarnos en Gràcia; es un barrio fantástico. Nos costó diez años, pero finalmente lo conseguimos.

«L’Auténtica es un concepto que simboliza un valor vital: ser auténtico, sin capas sociales»
¿Y Porta 4 se convirtió en L’Autèntica?
La necesidad de exhibición para adultos que Porta 4 quería cubrir había ido mejorando gracias a la aparición de diversas salas. Con el nuevo espacio cambiamos el enfoque hacia las infancias y establecimos una programación de espectáculos para bebés, manteniendo la escuela para niños, jóvenes y adultos. Creamos una sala de exhibición dedicada específicamente a los niños. El cambio de línea coincidió con el cambio de nombre a L’Autèntica.
Entiendo que buscabais autenticidad con ese nombre.
¡Sí! L’Autèntica es un concepto que simboliza un valor vital: ser auténtico, sin capas sociales. Y en el teatro, buscar la autenticidad en cada actor. La autenticidad, como valor, es lo que te diferencia. En el teatro, un autor “auténtico” es aquello que se debe alcanzar.

Cambio de nombre, de línea y de programación.
El cambio de nombre de L’Autèntica se anunció una semana antes de la pandemia, en 2020. La productora, que ya tenía una entidad internacional con equipos y giras mundiales, creció durante la pandemia y hoy cuenta con dos líneas fundamentales: instalaciones inmersivas para la primera infancia, por un lado, y teatro documental, por otro, ambas enfocadas en nuevos tipos de público, lenguajes estéticos e innovación. Las instalaciones inmersivas para bebés han sido muy bien recibidas y están de gira internacional.
¿Con qué espectáculos?
Son Flow y Soc natura, y próximamente presentaremos Colors. Anteriormente habíamos presentado una instalación audiovisual sobre los cuatro elementos de la naturaleza, que fue la primera y estuvo de gira durante cuatro años. Estos espectáculos, aunque diferentes en formato, buscan siempre ser experiencias colectivas con una fuerte vivencia teatral corporal.

¿Habéis notado diferencias en la recepción de la pieza según el país donde la habéis presentado?
¡Sí, claro! Aunque sean niños tan pequeños, ya existen condicionantes culturales y sociales. Recuerdo que en Colombia los bebés no se movían porque estaban acostumbrados a permanecer quietos. El efecto de la socialización se nota desde que son muy pequeños.
«Generemos futuros espectadores y creamos un espacio de pertenencia para los niños»
¿Por qué consideras importante el acceso al teatro en la primera infancia?
Nos basamos en la psicología evolutiva. Es fundamental para el desarrollo cognitivo y psicomotor de los bebés, con la premisa de que las experiencias escénicas deben ser espacios de libertad, rompiendo la convención teatral. La experiencia se centra en el hecho de que los bebés son los protagonistas e interactúan con el hecho escénico. Los niños, hagan teatro o lo vean, ¡se transforman! Además, generamos futuros espectadores y creamos un espacio de pertenencia para los niños.
Además de la línea dedicada a la primera infancia, habéis tenido en cartel durante varias temporadas el espectáculo sobre masculinidades No entenc els homes.
Es la otra línea de creación de la productora: el teatro documental. No entenc els homes surgió de una investigación sobre hombres cisgénero motivada por el silencio a su alrededor, a pesar del patriarcado. El proyecto de investigación, subvencionado por la Generalitat, incluyó cincuenta entrevistas y grupos focales y contó con el apoyo del Centro de Masculinidades del Ayuntamiento. La obra, inicialmente pensada para hombres mayores de cuarenta años, interpeló fuertemente a los jóvenes de institutos, lo que llevó a un nuevo proyecto sobre masculinidad con jóvenes.
Parece que los jóvenes se sienten atacados por el feminismo…
Sí, y por eso estamos preparando un nuevo proyecto site specific para jóvenes llamado Collons, en colaboración con el dramaturgo argentino Marco Canales. Este trabajo, también centrado en la masculinidad, comenzará en Barcelona y después viajará por el mundo. La obra interpelará a la inteligencia artificial como una herramienta que ha impactado en la sociedad. Hay chavales psicoanalizándose con chatbots.
Tenéis otro montaje, Gràcia Autèntica, un paseo por el barrio con auriculares.
Gràcia Autèntica es un site specific auditivo que rinde homenaje a nuestro barrio. Este proyecto utiliza un nuevo lenguaje escénico y cuenta una historia a través de las plazas emblemáticas de Gràcia, recreada especialmente para niños, con rumba catalana. Sigue vigente y lo presentamos por ciclos, por ejemplo durante las Fiestas de Gràcia.

Escuela, producción, exhibición, giras… El equilibrio no debe de ser fácil. ¿Cómo lo gestionáis?
Es un gran trabajo en equipo. Somos un gran grupo de profesionales, todas mujeres. Contamos con unas trabajadoras que realizan un trabajo de élite en gestión cultural, asegurando la profesionalización y cuidando los procesos con gran rigor. El éxito y haber llegado a los veinte años de trayectoria se debe a la voluntad y a la suerte de habernos encontrado con un equipo de mujeres altamente competentes. Podemos afirmar que somos unas entusiastas de nuestro trabajo.
En L’Autèntica también habéis sido testigos de que el teatro puede ser una herramienta de inclusión.
Este es un tema que tanto yo como Eli Ruiz hemos impulsado durante unos diez años, trabajando con diversos colectivos. El equipo debe estar preparado para gestionar diferentes problemáticas, ya que el teatro implica la exposición de registros expresivos y aspectos psicológicos. Tuvimos una niña con autismo que vivió un proceso precioso en un casal, donde el ambiente de libertad permitió que fluyera y se expresara. La comprensión en el teatro va más allá de lo racional.
«El teatro en las escuelas se limita a una muestra de fin de curso, una práctica muy antiteatral»
En alguna ocasión has afirmado que el teatro es un derecho cultural y no un lujo. ¿Cómo podría materializarse eso en el mundo en que vivimos?
Una forma sería añadir una asignatura obligatoria impartida por especialistas en pedagogía teatral que estén en activo; sería muy valiosa. El teatro ofrece herramientas para el desarrollo de la conciencia, la expresión pública, la seguridad y la empatía; ayuda a combatir el miedo a expresarse. Actualmente, el teatro en las escuelas se limita a una “muestra de final de curso”, una práctica muy antiteatral que hace que los niños no puedan conectar con la esencia del teatro.
¿Cómo definirías el futuro de L’Autèntica?
Me vienen a la cabeza las palabras “investigación” e “innovación”. La investigación constante incluye explorar también desde el ámbito social. Y seguiremos siempre con la innovación estética. Para mí, la investigación y la innovación van de la mano.