La escuela de adultos comunitaria La Troca está en peligro de cierre


La Troca, una escuela comunitaria de formación permanente situada en el barrio de Sants de Barcelona, ​​abrió sus puertas en enero del año pasado. Sin embargo, hoy por hoy ni sus impulsoras ni las administraciones pueden garantizar que el proyecto educativo se pueda mantener durante el próximo curso.

Este centro nació de la necesidad detectada en el distrito de Sants-Montjuïc de disponer de una escuela de adultos, más allá de la que hay en la Zona Franca. Más allá de ser un proyecto de formación de personas jóvenes y adultastambién es un espacio de cohesión social y de participación, de acogida sociolingüística y de orientación en el mar de recursos de formación de adultos.

Han pasado 761 personas – dos tercios de ellas, mujeres – con diferentes niveles de estudios, desde aquellos que no tienen hasta personas universitarias. Llevant adelante este proyecto hay dos personas y media contratadas y un equipo de 45 personas que colaboran.

“Hemos culminado el primer curso lectivo completo, después de medio año de prueba piloto, y seguimos sin haber conseguido un convenio de gestión comunitaria de la escuela”, explica la educadora social e impulsora del proyecto Adriana Sabaté. “Ha sido bastante frustrante y decepcionante ver que no había una apuesta clara por la continuidad de proyecto”, añade haciendo referencia a las diversas administraciones a las que han llamado a la puerta.

Desde el Ayuntamiento de Barcelona aseguran que “han hecho acompañamiento económico y material al proyecto desde su inicio”, por ejemplo, a través de la cesión de espacios al edificio municipal de la Lleialtat Santsenca. También reconocen “el valor que aporta en términos comunitarios y de innovación pedagógica”, por lo que les concedieron el año pasado uno de los premios Barcelona Innovación Educativa. “Nos dan premios simbólicos, pero después no se materializa en sostén”, explica Sabaté.

Las impulsoras de la escuela de adultos explican que han recibido financiación de esta administración, pero que el sistema de irse presentando a subvenciones “no es sostenible por La Troca ahora mismo”. Una de las primeras que recibieron fue el Impulsem lo que haces, de Barcelona Activa, una convocatoria de ayudas para financiar proyectos que impulsen la economía de los barrios. “Pero claro, su perspectiva es impulsar el emprendimiento y nosotros no somos emprendedores de un negocio que llegará a ser rentable… Esto no pasará”, dice Ester Rams, otra educadora social e impulsora del proyecto.

Desde que La Troca empezó a gestarse en 2017, ha recibido distintas ayudas económicas del Ayuntamiento de Barcelona, ​​a través de las áreas de Participación e Interculturalidad, de Barcelona Activa y del IMEB, por el valor de 88.246€ en total. Además, desde el distrito de Sants-Montjuïc se les acaba de realizar un encargo de apoyo al Proyecto de Diversificación Curricular valorado en 6.749,29€.

La escuela de adultos también ha recibido ayudas de la Fundación Carulla y donaciones de vecindario de Sants, de entidades y empresas de la economía social y solidaria. De parte de la Generalidad de Cataluña, recibirán la primera subvención de 1.470€ el próximo curso a través de la Dirección General de Política Lingüística.

El equipo de trabajadoras y colaboradoras de la Troca | Foto: Victoria Oliveres

Lo ideal para La Troca sería conseguir un convenio de gestión comunitaria. De esta forma podrían mantener sus principios de funcionamiento: hacer formación básica y gratuita. “Si no nos convertiríamos en una academia o un centro cívico, y no es por eso que nacimos”, dice Ariadna.

“Nosotros queremos ser una escuela pública pero con un modelo de gestión diferente”, explica Rams, “porque hay cosas que deben cambiarse”. Como propuesta de innovación pedagógica y organizativa en el ámbito de la formación de adultos, se han ofrecido como “banco de pruebas” por la administración.

Sin embargo, los convenios de gestión comunitaria hasta ahora se han dado a equipamientos y no a servicios. “Hay diferentes opiniones dentro del Ayuntamiento sobre si se nos podría dar uno a nosotros”, dice Rams, “pero de momento ganan los que dicen que no”.

Desde el Ayuntamiento destacan que actualmente la competencia de formación de personas adultas es del Consorcio de Educación, que está en un 60% de la Generalidad de Cataluña y el 40% del Ayuntamiento de Barcelona. Fuentes municipales aseguran que, por este motivo, desde el distrito de Sants-Montjuïc están “incentivando varias reuniones para encontrar fórmulas de colaboración entre todas las partes implicadas”.

La importancia de la educación de adultos

“Si en un barrio no hay una guardería, seguramente habría una manifestación, pero si no hay una escuela de adultos, nadie la echa de menos”, dice Ester. En cambio, creen que estos centros tienen mucho potencial de cohesión social y de apoderamiento, pero “nadie asume la responsabilidad de darle una respuesta clara y estable”.

Se da la paradoja, además, de que quedan plazas vacantes en estos centros por falta de demanda, mientras que las entidades sociales están desbordadas y tienen lista de espera. “Esto ocurre porque las escuelas de adultos siguen funcionando como funcionaban en los años 80 y 90, y es un funcionamiento muy rígido” dice Ariadna, poniendo de ejemplo las fechas de matrícula.

También critican las temáticas tratadas en las escuelas de adultos públicas y, sobre todo, aquellas no tratadas. Piensan que por el Departamento, “las escuelas de adultos deben servir de puente para volver a insertar gente en el sistema educativo formal, mientras que las competencias más básicas, como la alfabetización, se han abandonado”, explica Ester, “pero si tú no tienes unas competencias lingüísticas previas, no te puedes insertar en el mundo laboral, por muchos cursos ocupacionales.

Desde la apertura de La Troca, Ester y Ariadna han comprobado que en Barcelona hay muy pocos lugares donde se realicen estos cursos de nivel inicial de catalán, por ejemplo, y por eso, son de los que tienen más demanda en el centro. Creen que este tipo de formaciones se han dejado de lado porque “muchas de las personas que necesitan alfabetización no existen por la administración”, ya que están en situación irregular.

Un cuarto de los usuarios de La Troca son personas en situación irregular, que a menudo no pueden atender cursos en otros sitios. Lo que intentan en estos casos es orientarles hacia servicios que les ayuden a regularizar su situación. Y es que la escuela comunitaria es también un espacio de conocimiento del entorno, de servicios y recursos.

Aparte de esta formación más básica, también les gustaría que la educación de adultos incluyera otros tipos de cursos no relacionados con la educación formal. Por ejemplo, talleres de habilidades informáticas y móviles, de derechos laborales o de nutrición para el día a día, que tienen mucha demanda cuando se ofrecen en La Troca, explican.

Lolita es una de las usuarias de La Troca. “Yo vine desde que pusieron en marcha, a hacer un curso para aprender a manejar el móvil”, explica. Ahora es colaboradora de la entidad y ofrece sus conocimientos. “Cuando supieron que había trabajado toda la vida de modisto, me pidieron si me gustaría dar clases de costura, ya que había mucha demanda por aprender”. Así que ahora Lolita aprende y enseña, y asegura que en septiembre volverá a hacerlo.

http://diarieducacio.cat/lescola-dadults-comunitaria-la-troca-esta-en-peligro-de-cierre/?fbclid=IwAR3Yaakg_DYPAiofY4aNcyV7QU0bi-2QPfB5Giag-MVjcvKgZJbL5BUB1qI



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