Grupo de duelo en Llinars del Vallès


“El mal del alma no se arregla con pastillas“, dice Maria del Carmen, una de las personas que se acercaron a AVES Dol Llinars buscando apoyo para poder superar el duelo por la muerte de su pareja.

Angeli Prim y Regina Florenza son las voluntarias de AVES que desde hace casi un año acompañan a las personas que viven un proceso doloroso por la pérdida de una persona querida. Cada miércoles se reúnen durante dos horas en el Espacio paso del Ángel de la calle Joan Maragall, donde comparten el dolor, experiencias o silencios, y ofrecen el apoyo humano necesario para sentirse acompañado en este proceso.

Alba perdió a su padre y empezó a ir a las sesiones: ” Una vez pasó el funeral, no identificaba lo que estaba sintiendo, lo que se suponía que debería sentir, no sacaba las emociones, no recordaba a mi padre cómo pensaba que yo debería hacerlo.” “No es que te solucionen cómo te sientes, sino que te ayudan a acoger cada sentimiento y entender lo que estás viviendo“. Ahora ha dejado el grupo. “Ya me he reconciliado conmigo, sé que cuando esté llorando, cuando esté triste, estaré cómodo con ese sentimiento.

Maria del Carme explica que no quiso recurrir a los medicamentos. “Al principio, pensaba que me volvía loca. El médico me ofreció medicamentos, pero no los quise. Vendes a buscar paz y en cierto modo, como es una situación que te revuelve la vida y sientes tantas cosas a la vez que no sabes cómo ponerlas en orden, vienes te escuchan. Ayudan a eso, a dejar que reposen los tuyos“.

Maite es otra de las personas que ha encontrado el apoyo para afrontar el dolor por la muerte de su pareja. “Después de 40 años, fue repentina, no sabía dónde estaba, no sabía con quién hablar. Ahora he logrado tener los pies en el suelo. He hecho un camino muy duro, muy largo, todavía lo sigo haciendo, estoy muy agradecida“.

“No es sólo para hablar de uno mismo, sino que la persona que se ha ido, tenemos que hablar de ellos, quién era, qué vínculo teníamos qué hemos aprendido, qué nos ha gustado o no de la relación. Necesitamos hablar de quién se ha ido, cómo se ha ido, qué se ha vivido, qué ha hecho. Se ha muerto una persona, pero todavía existe, quizás está más presente que“, dice Àngeli Delgado.

Regina Florenza apunta que “el duelo no es una enfermedad, no es un problema de salud mental“.

Ambas destacan el papel de los voluntarios. “Es un trabajo precioso y animamos a que puedan salir voluntarios. Necesitamos voluntariado“, dice Prim.

Autor del artículo: JB Mauri. Diario el 9 Nuevo

AVES DOL – LINARES DEL VALLÈS

C/ Joan Maragall, 19, lugar. 2. Tel. 655577046



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