
Así creamos desde cero el espectáculo para presentar el nuevo coche EBRO S900
Hoy quiero contarte otra historia real. De esas que explican qué ocurre cuando una marca no quiere sólo enseñar un productosino hacerle sentir.
Esta vez, el reto venía de la mano deEBROque presentaba su nuevo EBRO S900el modelo más potente de su gama: un vehículo de 7 plazascon carácter, presencia y ambición clara de posicionamiento.
La pregunta no era menor:
¿Cómo presentas un coche para que la gente no sólo lo vea… sino que lo entienda y lo recuerde?
El reto: presentar un coche con alma
Desde el primer briefing, EBRO lo tenía claro: querían una presentación distinta. Elegante, directa, potente y sin artificios innecesarios. Un formato ágil, de sólo 20 minutosque encajara dentro de un evento corporativo pero que dejara huella.
En WeColorMusic, ante eso, siempre hacemos lo mismo: analizar el producto antes de pensar en la música.
Y el S900 nos dijo muchas cosas desde el primer momento.

La chispa creativa: 7 plazas, 7 voces, 7 canciones
El punto de partida fue casi inmediato.
Si el coche tiene 7 plazas¿por qué no convertir este concepto en el corazón del espectáculo?
Así nació la idea madre:
No como una ocurrencia estética, sino como una estructura narrativa clarafácil de entender y muy potente a nivel simbólico.
Cada voz, cada canción y cada momento del espectáculo debía representar una característica clave del vehículo.
El relato: cuando la música explica el producto
Una vez definida la estructura, el siguiente paso fue decidir qué queríamos explicar exactamente del S900.
Escogimos 7 características que definían el vehículo y que, juntas, construían su relato:
- Potencia
- Tecnología
- Libertad eléctrica
- Tracción 4×4
- Experiencia familiar
- Confort premium
- Seguridad
La clave estaba clara: no enumerarlassino hacerlas vivir.
Cada cantante representaba una de estas cualidades. Cada canción estaba escogida para que su mensaje, energía y universo emocional conectaran directamente con esa característica del coche.
Esto convertía el concierto en un pequeño espectáculo dirigido y guionizadodonde nada era casual.

El formato: 20 minutos, todo en su sitio
El condicionante del tiempo fue un gran aliado creativo.
Un espectáculo de 20 minutos obliga a:
- Ir al grano
- Eliminar lo que sobra
- Priorizar el impacto
Las 7 canciones se convirtieron en piezas muy precisas, con entradas y salidas claras, transiciones ágiles y un ritmo pensado para que el público no desconectara en ningún momento.
Aquí es donde la dirección artística y la guionización juegan un papel clave: no es sólo cantar bien, es explicar bien.
Vestuario, espacio y coherencia visual
Todo el universo visual también estaba pensado para que hablara del coche.
- Vestuario alineado con los colores del lanzamiento
- Estilos distintos para mostrar la versatilidad del vehículo
- Una puesta en escena limpia, joven y elegante
Cuando las artistas salían a escena, ya estaban hablando del S900 antes de cantar.
Nuestro rol: hacerlo fácil (y coherente)
En proyectos como éste, nuestro objetivo no es sólo traer música.
Es hacer de hilo conductor.
Como decimos a menudo en WeColorMusic, nos gusta ser el arroz del sushi: lo que ata todas las piezas.
Por eso nos encargamos de:
- La dirección artística
- La guionización
- La selección y preparación de las canciones
- El vestuario
- La coordinación técnica y logística
El día del evento, todo debía fluir para que la marca pudiera centrarse en lo importante: presentar su producto con orgullo.

El resultado: el coche se entiende… y se acuerda
El resultado fue un evento:
- Joven
- Elegante
- Potente
- Ágil de producir
Pero sobre todo, con una idea muy clara:
El público no sólo ve el coche. Lo entiende y lo siente.
Cuando una experiencia está bien contada, el producto deja de ser sólo un objeto
Y se convierte en algo que quieres vivir.
Si te interesa ver cómo trabajamos este tipo de proyectos o explorar cómo explicar tu marca a través de un espectáculo con sentido, estaremos encantados de hablar de ello.
Nos puedes encontrar en https://www.wecolormusic.com/
Porque, al final, la música y el espectáculo no es el fin.
Es el lenguaje.