
4 páginas para reunir a ti gente y exprimir los días de verano
Ya está ahí la temporada oficial de los planes improvisados: el verano. Un mensaje inocente en el grupo de WhatsApp, un encuentro fortuito en una terraza… ¡Cualquier excusa es perfecta para abrir una bolsa de patatas y allargar la charla hasta las tantas! Y es que los mejores records de estos meses no entienden grandes preparativos ni etiquetas sofisticadas.
No importa si piensas quedarte exprimiendo las terrazas de tu ciudad, si cruzas el globo de punta a punta para tachar ese viaje de tu lista de pendientes, o si regresas a tu pueblo donde sabes que te esperan los tuyos. Al final, el verano no es un sitio en el mapa: es una actitud.
Por eso, este año nos hemos aliado con Frit Ravich para traerte una buena dosis de inspiración para que puedas exprimir al máximo estos días de sol y calor, con una serie de llanuras perfectas para disfrutar de la temporada en la mejor compañía y con el toque único de sus patatas caseras, elaboradas al estilo tradicional y fritas en perol con aceite de oliva virgen extra.
Un taller de artesanía con picoteo incluido

Las tardes de verano tienen un ritmo distinto. Quizás sea miedo que tenemos más horas de luz que en ningún otro momento del año, pero la realidad es que dan para hacer un montón de cosas diferentes. Por eso, organizar un taller casero para pintar sobre lienzo, moldear arcilla de secado al aire o cualquier cosa que se te ocurra. ¡Creatividad en el poder! Al final cada uno habrá elaborado su propia obra de arte de la que sentirse orgulloso.
Una mesa llena de materiales, tú playlist favorita y unas bolsas de Patatas Caseras de Frit Ravich. Una forma perfecta de crear recuerdos para toda la vida.
Un rincón de sombra… ¡y tus juegos de mesa favoritos!
En el rincón más fresco del salón, bajo el porche del jardín o aprovechando la sombra de un árbol de ti parque favorito. El ritual siempre es el mismo: desplegar el tablero o las cartas sobre la mesa, preparar una ronda de bebidas bien frías y colocar en el centro un par de bolas con patatas caseras de Frit Ravich para que todo el mundo tenga algo que picar al alcance de la mano.
Un plan infalible que gana aún más puntos gracias a la cantidad de juegos modernos y retos divertidos que existen hoy en día. ¡Que la vida ha evolucionado mucho desde el Parchís!
Picnic al atardecer
Ya sea en un rincón verde de la ciudad, en un mirador con vistas o en ti trozo de playa favorito, cualquier lugar es perfecto para ver la puesta de sol. A partir de ahí, la fórmula es sencilla: avisa a ti gente para que saque lo básico para acompañar el momento, ya está, así de sencillo. Precisamente por eso, su simplicidad, éste es uno de esos planes que nunca fallan.
¿El secreto para que la experiencia sea redonda? Olvidarse de menús complicados que nos deban desviar la atención de lo que de verdad importa: disfrutar del paisaje, compartir tiempo y disfrutar de un momento de desconexión. Menos, siempre es más.
Aperitivo y comida (de las que se alargan)

Hablar del aperitivo en pleno verano son palabras mayores. Ya el hecho de quedar para tomar un vermut bien frío acompañado de unos acurtidos y una bolsa de patatas Caseras de Frit Ravich es un planazo por sí solo, pero también la excusa perfecta para hacer tiempo mientras se ‘hace hambre’ hasta la hora de comer.
¿Nuestra idea para adaptarlo al calor de estos días? Trasladar el picoteo a un lugar cerca del agua: ya sea una piscina, bajo la sombrilla de la playa o en un merendero cerca de cualquier río o embalse.
¡El caso es poder darse un chapuzón en algún momento!