Una historia de citas escrita en verso


Buscar pareja estable, encadenar citas que no quitan en ninguna parte, intentar sostener la monogamia o acabar gestionando la frustración forman parte del día a día sentimental de muchas personas. La décima citaen cartel en La Badabadoc hasta el 28 de marzo, aborda todas estas cuestiones a través de diez encuentros entre hombres gays narrados en primera persona. Y lo hace como un formato muy particular: en verso.

La décima cita es un unipersonal escrito íntegramente en décima espinela. Se trata de una estrofa compuesta por diez versos octosílabos con rima consonante (ABBAACCDDC), fijada en el siglo XVI por el escritor Vicente Espinel y muy presente en la tradición oral hispánica y en América Latina, especialmente en contextos de poesía improvisada y en la cultura popular.

La obra utiliza esta forma poética para articular un relato contemporáneo en el que el protagonista explica diez citas -con una introducción y un interludio- que recorren su experiencia amorosa y sexual con otros hombres. La pregunta de partida es clara: ¿qué implica intentar sostener una idea de monogamia en el contexto actual de las aplicaciones de citas? El texto combina referencias culturales con lenguaje coloquial y alterna pasajes más elaborados con otros más directos, vinculados a los encuentros y expectativas que generan.

Un monólogo en verso con ritmo cercano al stand-up

La pieza incorpora también elementos del imaginario gauchesco argentino. La literatura gauchesca, asociada a la figura del gaucho ya una determinada idea de masculinidad, forma parte del cañón cultural argentino. La décima cita recupera esta herencia formal para situar en ella un relato de deseo homosexual, estableciendo una tensión entre la forma literaria y la experiencia afectiva que se narra.

El montaje es un monólogo en verso con un ritmo cercano al stand-up. Las citas que se describen configuran una sucesión de perfiles y situaciones que remiten a lo que a menudo se ha denominado el “mercado” sentimental contemporáneo. A partir de este recorrido, el texto apunta a cuestiones vinculadas al deseo, la validación y el amor propio.

La propuesta está interpretada por Miguel Israilevich y dirigida por María Coloca. Israilevich es actor, director y profesor. Está licenciado en Actuación por la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires y es máster por la Universidad París 8 Saint-Denis. Ha sido seleccionado por la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires con varios proyectos y ha desarrollado una línea de investigación centrada en la relación entre cuerpo, espacio y texto. Actualmente ejerce la docencia en la Universidad París 8 y en la École Privée Cours Florent.

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