
El dolor invisible de no ser vista
El dolor invisible de no ser vista


Vivir con fibromialgia (FM) o síndrome de fatiga crónica (SFC) no es simplemente estar cansada, distraída o dolorida de vez en cuando. Es enfrentarse, día a día, a una enfermedad crónica, fluctuante e invalidante (en mayor o menor grado), que impacta directamente en la salud emocional, la vida social y el ámbito laboral.
Pero hay algo que, en muchas ocasiones, duele incluso más que los síntomas mismos: la incomprensión.
Cuando una mujer con FM o SFC expresa su agotamiento extremo, las dificultades cognitivas o el dolor físico que arrastra, las respuestas que suele recibir son frases bienintencionadas, pero que pueden resultar ofensivas:
“Eso nos pasa a todas”.
“Yo también estoy cansada últimamente.”
“Hay que poner ganas.”
“Es una cuestión de actitud.”
“Yo también me levanto cansada.”
“Yo también tengo despistes.”
No. No da igual.
No se trata de ser algo floja o tener un mal día.
No es una molestia pasajera ni falta de voluntad.
Es una enfermedad real. Y lo que más duele, muchas veces, no es el cuerpo, sino que se cuestione o se minimice el relato de quien la vive.
Desde la Fundación Aredlo sabemos bien. Por eso impulsamos el programa Fem Camí, un espacio de acompañamiento integral para mujeres afectadas por FM y SFC, que parte del desarrollo de la inteligencia emocional como eje central para mejorar la autoestima, el bienestar y la autonomía personal.
A lo largo del programa, las participantes aprenden a escucharse, a reconocerse emocionalmente, a recuperar la confianza en sí mismas ya descubrir herramientas prácticas para afrontar los retos del día a día, cómo acceder a un trabajo o mantenerlo, lo que muchas veces la enfermedad interrumpe. Nuestro compromiso no es sólo dar voz, sino acompañar procesos reales de transformaciónadaptados a cada realidad física, emocional y social.
Porque el cambio comienza cuando dejamos de comparar y empezamos a escuchar.
Y porque una mujer con FM o SFC no necesita que la cuestionen: necesita que le escuchen. Que la crean. Que le acompañen.

Hagamos Camino: cuando el soporte se transforma en fuerza
Ante esta realidad, la Fundación Aredfiel a su misión de promover la autonomía de las mujeres en situación de alta vulnerabilidadno podía permanecer impasible. Hace siete años, nace HACEMOS CAMINOun programa de acompañamiento integral para mujeres diagnosticadas con FM y/o SFC (grados 1 y 2), desde una mirada de justicia social, equidad y género.
FEM CAMINO no es sólo inserción laboral. Es reconstrucción personal.
Es un espacio seguro para compartir, crecer y empoderarse, cuyo impacto llega también a las hijas, a los hijos, a las parejas y familiares de estas mujeres, generando un efecto multiplicador en la comunidad.
Es volver a creer en una misma. Es formarse sin presión, encontrar espacios de comprensión mutua, compartir estrategias de vida y, sí, también volver a conectar con el mundo laboral… pero desde la realidad de cada mujer y construyendo caminos laborales adaptados a cada una.
A través de este programa, cientos de mujeres han recuperado el timón de sus vidasy han transformado sus vidas, no exentas de dificultades, pero llenas de dignidad y esperanza.
Porque en la Fundación Ared creemos que ninguna mujer debería luchar sola contra el dolor, la culpa y la invisibilidad. Por eso, seguimos caminando a su lado.

Marta Jornet
Referente de Bienestar Emocional y Autoconocimiento – Fundación Ared