
El Centro Residencial de Primera Acogida Sant Gervasi, reconocido con un premio europeo de arquitectura

Sociedad
El Jardín
El Centro Residencial de Primera Acogida Sant Gervasi ha recibido el Premio Europeo de Arquitectura Matilde Baffa Ugo Rivolta 2025. El proyecto del centro diseñado por el estudio Vivas Arquitectos y ejecutado por Barcelona de Infraestructuras Municipales (BIMSA) ha recibido el primer premio en el mejor proyecto de vivienda social.
El centro residencial para mujeres en situación de sinhogarismo de la calle Císter ya funcionaba con 50 plazas desde 2006 y en 2023 se renovó y creció hasta las 100 plazas. El equipamiento ahora premiado forma parte de la red de recursos municipales de primera acogida que responden a un modelo de atención centrado en la persona y que facilita la transición de las personas atendidas hacia una mayor autonomía.
Seleccionado como el mejor entre 22 proyectos presentados inicialmente, el jurado del premio, destaca que “crea un espacio digno para una población en situación de vulnerabilidad.“Y añade: “la cuestión tratada se resuelve con una calidad de diseño y de construcción muy elevadas”. También se valora su relación con el contexto urbano: “Se trata de un equipamiento bien ubicado en la ciudad, no relegado a la periferia“. De las características constructivas, valora “la sostenibilidad, hace uso de espacios bioclimáticos y materiales de origen biológico”. El jurado también ha subrayado la importancia de asumir estas necesidades sociales y transformarlas en una “oportunidad arquitectónica”.
El reconocimiento se ha realizado en la 10ª edición de este certamen organizado por el Colegio de Arquitectos de Milán que, desde 2007 y cada dos años, se dedica a los mejores proyectos europeos de vivienda social y es un punto de referencia en el debate sobre la vivienda social a nivel internacional. El premio hace hincapié en la calidad global del entorno construido y en la sostenibilidad del diseño arquitectónico.
Situado en la calle Cister de Sarrià-Sant Gervasi, el espacio cuenta con unas instalaciones con alojamientos que priorizan habitaciones con mayor intimidadde entre una y cuatro plazas como máximo. Los entornos del centro de casi 3.000 metros cuadrados son espacio de estancia para las mujeres que viven en el centro donde se realizan actividades comunitarias, de huerto terapéutico y jardín. El trabajo en el centro se realiza desde una perspectiva de género, fomentando la participación y el empoderamiento de las mujeres y teniendo en cuenta todas las circunstancias de múltiples violencias que han impactado en las mujeres que viven allí, a menudo con trayectorias más largas que los hombres antes de llegar a la calle.
Aparte del centro residencial, el equipamiento también cuenta con un centro de díaun espacio de higiene personal con capacidad para 70 personas al día y un espacio de alimentación al mediodía con capacidad para ofrecer 100 comidas diarias, dos servicios que funcionan todos los días del año. Estos servicios, en la actualidad, también están abiertos a hombres en situación de calle.