
Arnau Viaplana declara ante el juez por denuncia de acoso inmobiliario – Sindicat de Llogateres
Las inquilinas reclaman una mesa de negociación con la propiedad para encontrar soluciones que garanticen que todos los inquilinos se queden en casa
Después de un año, el propietario se ha acercado por primera vez a hablar con las inquilinos, quienes le han reiterado la necesidad de establecer una mesa de negociación para encontrar soluciones.
Hoy, Arnau Viaplana, administrador del fondo de inversión Urbe Enginova, ha declarado en calidad de investigado ante el juez de Instrucción núm. 32 de Barcelona por posible delito de acoso inmobiliario contra las inquilinos de la calle Concordia 41. Se trata de la segunda denuncia penal colectiva por acoso en todo el Estado español.
Las inquilinos han hecho declaraciones a prensa antes de la comparecencia judicial y han reiterado que ni el acoso ni las expulsiones son una opción. Denuncian que Viaplana nunca ha querido negociar directamente con ellas, al contrario, ha contratado a una empresa de desokupación para interlocutar con los vecinos. De hecho, a raíz de la interposición de la demanda, la única propuesta de resolución de conflicto, la ha trasladado a través del Ayuntamiento. Una propuesta “inaceptable”, que contempla la expulsión de una parte de las inquilinos y la subida de alquileres. Las vecinas mantienen que la única salida es sentarse a negociar frente a frente.
Viaplana interpela a las inquilinas afectadas a la salida de los juzgados
El administrador de Urbe Enginova se ha acercado a las inquilinas a las puertas del juzgado, algo inédito, ya que durante el último año las vecinas han estado intentando comunicarse con él para reunirse y buscar una solución. Viaplana se ha acercado para increparlas y las inquilinas, de forma calmada le han insistido en que cualquier solución pasa por abrir una mesa de negociación donde estudiar soluciones para que todas las inquilinas puedan quedarse en casa.
Denuncia colectiva por acoso inmobiliario
En la denuncia interpuesta por las vecinas organizadas con el Sindicato de Alquiladoras y el Colectivo Ronda, las inquilinos denuncian una estrategia deliberada por parte de Urbe Enginova por echar a los inquilinos basada en la falta de responsabilidad hacia el mantenimiento de la finca, el abandono de los deberes legales que corresponden a la limpieza reparaciones de la finca y la contratación de una empresa de “desokupación” para presionar e intimidar a los vecinos y provocar el abandono de sus pisos en contra de su voluntad. Uno de los hechos más relevantes fue la negativa de reparar el ascensor de la finca durante 40 días, lo que supuso que muchas vecinas no pudieran salir de casa.
Las inquilinas de la finca Concordia 41, ubicada en el barrio del Poble-sec de Barcelona, llevan un año en lucha contra los intentos de expulsión por parte del fondo de inversión Urbe Enginova, que adquirió el edificio de 14 viviendas y 2 locales en febrero del 2025 y se niega a renovar los contratos de las mismas. La comunidad de inquilinos se ha organizado con el Sindicato de Alquiladoras y el Sindicato de Barrio del Poble Sec está determinada a luchar por la renovación de todos los contratos de alquiler y llevar a cabo la estrategia #EnsQuedem: no marcharse de casa cuando se acaba el contrato y seguir pagando el alquiler hasta que se llegue a una solución.
Este año finalizan unos 155.000 contratos de alquiler en Catalunya, lo que pone en riesgo de expulsión a las familias que viven en ella y puede acarrear una ola de desahucios invisibles sin precedentes. Por ello, reclaman que el Congreso prorrogue de forma obligatoria todos los contratos de alquiler y se apruebe la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) para regular los alquileres temporales y de habitaciones y acabar con las estafas inmobiliarias.